jueves, 4 de febrero de 2010

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Moliere y el Teatro en el Perú

MOLIERE
ESCENÓGRAFO: SERGEL EDGAR M.
LIMA – PERU

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CAPITULO I

ESTRUCTURA DE FORMA Y DE CONTENIDO DEL TEATRO MOLIERESCO

MARCO TEORICO
1.1. HISTORIA DE LOS MONTAJES MOLIERESCOS EN EL PERU
En el Perú no se encuentran referencias de adaptaciones a la sociedad peruana, en cuanto a los montajes molierescos; solo se han presentado en teatros particulares algunas de sus obras.
1.2. DEFINICIONES
En las obras de Moliere no han sido adaptadas en el teatro peruano, por que no hay un estudio general del teatro francés en el Perú.
Lo único que se ha encontrado siguiendo el estudio en todos los teatros de Lima, la presentación de algunas de sus obras sin llegar a realizarse la adaptación o cambio de época.

TEORIAS EN TORNO AL TEATRO DE MOLIERE EN EL SIGLO XV.

En las trapacerías de Scapin; y a los maridos burlados, en Jorge Dandin, etc. Desde las pasiones mas exaltadas, del amor al odio, pasando con singular habilidad de los grados intermedios a la religiosidad y la hipocresía, mezclando las agudezas de los truhanes con los buenos modales de los marqueses, daba siempre sus comedias el tono justo y suscitaba en toda ocasión, la critica más despiadada y los aplausos mas vehementes.

Como tantos otros genios no pudieron superar su infelicidad conyugal, plasmando sus grandes creaciones en un clima de inseguridad y desosiego espiritual. Su época fue la más brillante: en Suecia nacía la Reina Cristina, y en Rusia Pedro el grande, mientras en Inglaterra tenía a lugar la revolución de Cromwell, en París fallecía Luis XIII, preparándose el reinado del rey sol.


1.4. Estructura formal de la obra dramática en el tiempo de moliere.
Forma:
Actos: 5 actos
Cuadros :
Escenas: escenas 1er acto, 6 escenas 2do. acto 5 escenas 3er acto, 9 escenas 4to acto, 10 escenas 5to acto.
Acotaciones:
Aporte :
Parlamentos;
Argumento: La obra empieza con la presentación del personaje principal quien acostumbra mofarse de las parejas, siendo su mayor placer divulgar sin ningún reparo los secretos e intrigas, según la pareja ideal es una mujer necia, la cual en ningún momento podría engañarlo.
Genero: Comedia
Unidad: Tiempo 1662 D.C.
Lugar : Francia
Acción :
Premisa: La mujer como objeto (necia)
Contenido:
Conflicto: varios hombres contra una mujer, imperan el machismo. Señalar un punto doctrinario. En otros términos La Escuela de las mujeres es una comedia autentica.
El trabajo de la obra de Moliere, La Escuela de las Mujeres comprende de V actos y 27 escenas, él genero es Comedia, en el tiempo de 1662 D.C., el lugar donde se desarrolla es en Francia, es una obra donde impera el machismo del hombre sobre la mujer (necia).
La escenografía tendrá él disueno y la forma en el tiempo de la colonia, se utilizaran bastidores reversibles, las paredes tendrán el acabado del tipo colonial, las casas, el jardín, la calle. La iluminación del ambiente será realizada de acuerdo a los cambios transcurridos en la obra, donde se utilizaran efectos de luces marcadas por el director y puestas por el escenógrafo.
El vestuario de estilo colonial cada actor contaba con su respectivo vestuario de estilo colonial la utilería se utilizara en los momentos adecuados de la obra.
La obra se realizara en el escenario del Teatro Salazar Bondy.
En la ciudad de Lima.

1.4. Que elementos de fuerza son los más apropiados en la dramaturgia de Moliere.
Para proponer una interpretación audiovisual adaptada al tiempo de la colonia.


PERSONAJES DE MOLIERE.
Los asuntos eran de piezas italianas del día, en parte secreta y entronizados por actos, de acuerdo a las indicaciones del autor, sorpresas, supercherías, trucos disfraces. Todos los personajes eran de Comedia del arte; ancianos bobalicones, doctores locuaces, eruditos valets de recursos, doncellas impertinentes, joven enamorados, la comedia sin embargo es un producto interior de la tragedia y cuando Moliere esboza sus primeras fuerzas, el autor cómico debía ganarse su lugar en la historia.
Moliere no las escribió son facetas semejantes a las que daban sus autores que rodeaban a sus personajes por si mismos a la manera de los italianos y desacuerdo con su capacidad es seguro que Moliere jamas lo recopilo en el papel.

LOS PERSONAJES DE MOLIERE DE SUS OBRAS:
SCAPIN:
Ladrón, estafador, un personaje engañoso.
MASCARILLE:
Bribón de origen, es igualmente admirable, atmósfera italiana, es el pícaro familiar inventado por los griegos, tomado en préstamo por los romanos, hereda por los italianos, imitado por los franceses, integrado por Moliere.
Beau marcháis a vivido sobre la escena de Europa por 2,000 años aunque jamas haya existido en la Realidad.
SGANARELLOS:
Es el abogado irracional represión. El personaje que conserva un nombre genérico del teatro italiano se indigna así lo fantástico, es una sublimación de la comedia del borracho.
SARGANELO:
Es una excelente víctima que su actitud ante la sociedad se debe a una desconfianza constitucional su agresiva misantropía esmera es quien el plan con que intenta conseguir una esposa totalmente devota es inspirado.
TORTUFO:
Cinismo e impiedad de Don Juan culmina en una famosa escena en que simula comprender el error en que vive promete enmendarse y le pide a su padre que le entiende y Director Espiritual que le guíe por el camino de la verdad. Es su infamia final al agregar hipocresía de sus demás vicios y confiesa desvergonzadamente que su conducta es dictada de manera política y por ejemplos que le rodean.
TARTUFO
Debía ser un personaje cómico y no un monstruo impresionante de iniquidad solo se convirtió en un monstruo cuando Moliere aparte del verdadero propósito de la comedia vio expulsado escribir modalidad, con Tartufo es transformado de personaje propiamente cómico diseñando para convertirlo en una figura impecable y siniestra.

OBRAS DE MOLIERE:
EL AVARO
DON JUAN
TARTUFO
ESCUELA DE LOS MARIDOS
ESCUELA DE LAS MUJERES
CRITICA DE LA ESCUELA DE LAS MUJERES
LAS PRECIOSAS RIDICULAS
LAS MUJERES SABIAS
EL MISANTROPO
MEDICO A PALOS
EL CORNUDO IMAGINARIO
EL ENFERMO IMAGINARIO

1.6 ESTRUCTURA FORMAL DE "LA ESCUELA DE LAS
MUJERES." DE MOLIERE
Análisis del contenido.
Argumento. La obra empieza en la presentación del personaje principal, el cual es Arnolfo, quien acostumbra mofarse de las parejas siendo su mayor placer divulgar, sin ningún reparo secretos e intrigas. Según él la pareja ideal es una mujer necia la cual en ningún memento podría engañarlo.
El estaba a cargo de Inés, desde los cuatro años de edad, quien fue educada en un convento; La adolescencia llego a vivir en la residencia del Señor de la Suoche (un nombre falso que emplea Arnolfo), Inés se encuentra al cuidado de Alan y Georgina. Arnolfo y Horacio entablan una amistad. Horacio convierte en su confidente a Arnolfo, le cuenta sobre su amor correspondido, que él esta enamorado de Inés y desea casarse con ella.
Arnolfo al enterarse de los sentimientos de Horacio, le pide explicaciones a Inés y ella confirma sus sospechas. En represalia le dan una gran paliza a Horacio, ante lo sucedido Inés huye de la residencia con Horacio, se refugian en la casa de Arnolfo. Él al encontrarse a solas con Inés, le manifiesta su amor y que desea casarse con ella, Inés lo rechaza y él ordena a los empleados la lleven a otra habitación y la vigilen.
Horacio le cuenta a Arnolfo que su padre Oronte ha llegado y le esta obligando a contraer matrimonio con una mujer del lugar, le pide que él disuada a su padre de esa decisión.
Arnolfo le sugiere a Oronte que el matrimonio se lleve a cabo lo más pronto posible y demuestre su autoridad.
Arnolfo decide huir con Inés, es increpado por Oronte por que este le manifiesta que ella es la novia de Horacio, además le cuenta Inés es hija de su amigo Enrique y Angélica.
Arnolfo al ver frustrado sus planes se retira.
Análisis de los personajes (caracteres o tipos).
Arnolfo Señor de la Souche. 70 años, conservador, anticuado, machista, actor: Moliere.
Inés: joven, inocente, inculta, hermosa, educada por Arnolfo. Actriz: Srta. De Brie, 19 años.
Horacio: amante de Inés, joven culto, y amigo de Arnolfo, 28 años. La Grange.
Georgina: aldeana sirvienta de Arnolfo, actriz: Magdalena Brejart.
Alan : aldeano criado de Arnolfo. Actor : Brecourt.
Crizaldo : amigo de Arnolfo. Actor : L Espi.
Enrique : cuñado de Crisaldo.
Oronte : padre de Horacio y gran amigo de Arnolfo.
Un Notario: actor: De Brie.
Premisa: La mujer ideal (necia).
Objetivo : casarse con la mujer que a creado Arnolfo (Inés).
Clímax: celos de Arnolfo por Inés contra Horacio.
Conflicto: traición de Arnolfo hacia Horacio y la frustración de su plan de casarse con Inés.
Estructura dramática.
1) Encuentro en la calle de los amigos.
2) Inés en la casa de Señor de la Souche (Arnolfo).
3) Horacio en la casa de Arnolfo.
4) Horacio conoce a Inés en la casa del señor de la Souche.
5) Horacio vuelve a la casa de Arnolfo.
6) Arnolfo va a la casa del señor de la Souche a ver a Inés.
7) Horacio regresa a la casa del señor de la Souche por Inés, y es agredido.
8) Horacio y Inés huyen de la casa del señor de la Souche hacia la casa de Arnolfo.
9) Horacio se va de la casa de Arnolfo.
10) Regresan todos los amigos a la casa de Arnolfo.
11) Arnolfo se va.


El 26 de diciembre de 1662, diez meses después de su boda, Moliere dio a conocer la Escuela de las Mujeres, una comedia gemela a la Escuela de los Maridos, hasta entonces, sólo había excitado los celos de los rivales profesionales y un cenáculo.

A partir de ese momento, tuvo que vérselas con graves de licencia y impiedad.

Es cierto que el ataque llevado contra la pieza se debió en su mayor parte a que autores y críticos deseaban por razones personales, desacreditar o eliminar al autor, pero es igualmente cierto que la comedia que en sí era profundamente perturbadora para los sentimientos ortodoxos, y que los libelos y críticas contemporáneos representan una opción sólida y formidable a sus inferencias.

Desde el punto de vista social, la pieza era más revolucionaria de lo que puede percibirlo sin dificultad un crítico moderno.

Anticipa la moderna actitud feminista ante los celos masculinos y de la educación de las mujeres durante más de dos siglos, siendo, en realidad el primer desafío coherente y enérgico de los tiempos modernos a la concepción molitoniana del matrimonio.
La Escuela de la Mujeres es una pieza de tesis, pero la tesis es un producto natural del juego mutuo de los personajes, que existe con independencia de todo lo que él pueda querer probar. No por ser una comedia de ideas deja de ser una comedia de costumbres. Los seres humanos que en ella intervienen se mueven libre y naturalmente dentro de sus límites. No fuerza a los personajes para señalar un punto doctrinario. En otros términos La Escuela de las Mujeres es una comedia auténtica.

ARNOLFO.- la figura central de la pieza, es una materialización del sentimiento varonil de la propiedad de la mujer. Es el enjuiciamiento dramático más completo de los celos sexuales, arraigados a un sentimiento de propiedad exclusiva, que jamás se haya presentado en un escenario; más humano variado y homogéneo que ninguna de las obras de los feministas del siglo XIX.
La mujer es, en efecto, el potaje del hombre; y cuando un hombre ve a otros hombres, que quieren en su sopa ir a remojar sus dedos, monta de súbito en extrema cólera.
Este es, esencialmente el punto de vista que Moliere estigmatiza en muchas de sus comedias, y su reacción contra el mismo es a menudo lo bastante vulnerable para que se le pueda inculpar de recomendar excesiva indulgencia de los maridos para con las esposas pecadoras. En Arnulfo, son presentados y escarnecidos todos los aspectos del agravio. Arnulfo resume, como quintaesencia, el falso puntillo de honra. Como todos los grandes personajes de Moliere, no es sólo un individuo, sino una generalización, es todos los maridos que hayan vivido nunca, que subrayan su condición. Desposara una mujer a quien se le a enseñado desde las cuna, que sólo en él debe buscar sabiduría y placer. Se casará con una tonta, que ésta no tenga ingenio necesario para engañarlo. Su esposa no tendrá distracciones, intereses u ocupaciones que no sean él. En vano insiste su amigo Crisaldo, buen aristotélico, diciendo que una tonta no puede ser honesta porque ignora en qué consiste la honestidad, que sin conocimiento no puede haber bien o mal, que vivir siempre con una ignorante debe ser en cualquier caso aburrido. Arnulfo no admite que se rían de él ni deja que lo induzcan a renunciar a su plan. Ha criado a su Inés aparte del mundo, al cuido de sirvientas tan sencillas como ella. Se deleita con el pensamiento que ella nada le pide a la vida sino tartas de crema, y que está pronta a creer que los niños nacen por el oído. Será una arcilla en manos del alfarero y su marido podrá modelarla a su antojo. Lo vemos emprender la educación de Inés. Esta debe de meditar su humilde origen y admirar la generosidad que le ha elevado a una alta posición. Debe de tener en cuenta que su marido, que podía gustar a tantas mujeres, la a elegido a ella entre todas las demás para sus abrazos. Tendrá que ser digna de esta distinción. El matrimonio es una condición seria y sus deberes son claros, la mujer es el subordinado del hombre como el soldado lo es del capitán o el monje de su abate. Debe sentirse halagada por la preferencia de su señor y no buscar otro. Para las esposas que juegan con sus obligaciones que son nada menos que el honor de sus maridos, hay en el infierno calderos en que serán cocidas vivas durante toda la eternidad. Arnulfo expone un breviario de los axiomas del matrimonio o sean los deberes completos de una esposa: el hombre toma a la mujer para él solo, ella debe de pensar ser bonita para sus ojos y la mejor manera de gustarle a un marido es no gustarle a ningún otro hombre. La esposa debe contentarse con los placeres domésticos y renunciar a todas las fiestas y excursiones. Como una esposa instruida así en sus deberes y de profunda ignorancia en todo lo demás, Arnulfo descuenta poder reírse seguramente de los infortunios de quienes estando casados con mujeres de ingenio y espíritu emprendedor, deben vivir en constate alarma e incertidumbre. Porque Arnulfo, como Sganarello en La Escuela de los Maridos, está obsesionado por su cuñada interpretación del puntillo de honra y cuando no se siente preocupado por sí mismo, está complacientemente pronto a reírse de los infortunios de sus amigos.
INES.- la víctima de este infame experimento, es una de las más atrayentes heroínas de la comedia. Bien puede deplorar Horacio, su joven amante, que la tentativa de estropear una personalidad tan admirable no sea un agravio punible. Inés es una niña que por sus conocimientos, pero una mujer por su inteligencia; y su inteligencia es más original y eficaz por lo mismo que es la expresión totalmente sincera de un espíritu no tocado por prejuicios o modas, Arnulfo informado del galanteo de Horacio, le ordena severamente a Inés que lo desapruebe. Ingenuamente, ella le pregunta cómo se puede demostrar desaprobación ante algo que proporciona tanto placer, y con perfecta buena fe le asegura a Arnulfo que para curar al joven galán de los males de que sé a quejado haría todo lo que estuviera en su poder. Cuando Arnulfo le dice que es pecado mortal besar las manos y dejarse conmover por los juramentos de un amante, ella se pregunta inocentemente porque habrían de irritar al cielo semejantes cosas:
!Irritado. Pero ¿porque debe irritarse por ello? es algo! Ay! Tan agradable y tan dulce.
Sinceramente, Inés formula una pregunta para la cual no sé a encontrado aún respuesta adecuada. Su simplicidad, que debía aprisionarla dentro de los convencionalismos en que confía Arnulfo, se convierte por un admirable cambio de la marea en el tormento y ruina de éste; porque, no habiéndosele enseñado el código social Inés sigue a su temperamento y no puede tener conciencia siquiera de sus transgresiones. El amor es su único maestro; el afecto que siente por Horacio aguza su ingenio y le permite finalmente huir. Los críticos que insisten en que Inés, siendo una boba, nunca debió tener el ingenio necesario para urdir los planes con que engaña a su celoso guardián, como los que arguyen que semejante mujer debe ser astuta por temperamento y nacida para engañar. La frescura y la perspicacia de su ingenio se deben precisamente al hecho de su espíritu no está contaminado por instrucciones que son harto a menudo inconsistentes y artificiales. La inventiva de Inés sin embargo lejos de ser la de una intrigante nata, le es impuesta por una situación desesperada. Es una prisionera sin esperanzas y engaña a su carcelero. Esta no es toda la magnitud de su agravio, y no hay contradicción entre su fundamental sinceridad y la ingeniosidad con que entra en correspondencia con Horacio y logra su fin. El amor se ríe de los cerrojos. El propio Horacio descifra el acertijo acertadamente:
Hay que confesarlo, el Amor es un gran maestro:
Lo que nunca fuimos, nos enseña a serlo.
Mas errados aún están los moralistas que encuentran en los amores de Inés y Horacio un licencioso menosprecio de la moralidad ortodoxa. Moliere tiene particular cuidado de presentar a Horacio como un joven amable y honesto y no como un galán en busca de aventuras. Horacio es conmovido sinceramente por la simplicidad de Inés y ni por un momento piensa en aprovechar de la misma en beneficio propio. Inés abandona la casa de su tutor y se confía a su cuidado. Horacio, profundamente
Conmovido por esta prueba de espontáneo afecto, tiembla al pensar en lo que podía haber ocurrido de tropezar Inés con un hombre que la amara menos; para Inés, el problema convencional no a empezado a existir pero su instintiva rectitud es subrayada una y otra vez y nunca más claramente que en la famosa carta en que expresa su amor por Horacio:
Yo quiero escribir y me resulta penoso saber por dónde comenzar. Tengo ideas que desearía que tu desentrañaras: pero no sé cómo hacer decirle y no me fío de mis palabras. Como empiezo a comprender que siempre se me ha tenido en la ignorancia, temo hacer algo que no esté bien y decir más de lo que debiera. En verdad no sé lo que me has hecho pero siento que estoy mortalmente fastidiada por lo que se me hace contra ti, que tendría toda la pena del mundo percibiendo de ti, estaría muy contenta con ser tuya. Tal vez haga mal en decir esto pero en fin, no puedo evitar decirlo.
Es sorprende el que, ante esta carta, en que la conciencia se acerca tímidamente, paso a paso, a la vida con creciente conocimiento, mas de un destacado moralista haya considerado la comedia socialmente peligrosa y moralmente desconcertante. Brunetiere descubrió en Inés una natural perversidad contra la cual Horacio, como hombre casado, haría muy bien en estar en guardia Bosuet anatematizo toda la pieza como perversa e intolerable, como un alegato en favor de una criminal indulgencia. Rousseau censuró a su autor por burlarse de los respetables y necesarios derechos de los maridos sobre sus esposas y por haber amenazado así con ello los cimientos mismos de la sociedad. Tal qué, ciertamente, la opinión de los severamente convencionales contemporáneos de Moliere y graves moralistas de más de una generación han condenado la pieza pese a la extrema discreción del autor. Moliere insinuó bien claramente que para Horacio e Inés, el matrimonio debía ser el fin de la aventura; la imagen de Inés que pinta, en nada se parece a una muchacha descarada. El retrato es exquisito. Un dramaturgo de menor talento lo había usado para satirizar el código convencional.
Le hubiera dejado decir a su Inés cosas astutamente ingenuas a expensas de una sociedad ilógica. Pero Moliere nada pone en boca de Inés que no sea una expresión natural de su carácter. Los críticos que la encuentran liberadamente cínica y, por extraordinario que parezca, cruel, en su actitud para con Arnulfo, interpretan equivocadamente la pieza:
Arnulfo. Pero debe rechazar ese amoroso deseo.
Inés Como rechazar lo que causa placer.
Arnulfo Y no sabes que eso me disgusta.
Inés ¿Yo? En absoluto. ¿Qué mal puede eso hacer?.
Esto no es cinismo, sino el sentido común de un espíritu joven que ha sido mantenido deliberadamente en la ignorancia social de la castidad y de importancia social de los celos. ¿Por qué voy a negar el placer que siento en compañía de Horacio y qué daño puede hacerte eso? Arnulfo es volado con su propia bomba.
A privado infamemente de conocimientos a ese joven cerebro, y la consecuencia es que, cuando advierte que Inés (Agnes) se le escapa de las manos, no puede apelar a recurso alguno. Inés, siendo inocente de todo prejuicio, le contesta más inteligente que la más cumplida mujer del mundo.
¡Vez cómo razona, y contesta la malvada!
Exclama Arnulfo, torturando. Este no puede alegar las prohibiciones convencionales por que ella las desconoce, y se ve impulsado por fin, en su impotente desesperación, a la abyecta declaración de una pasión dispuesta a pagar cualquier precio con tal de verse satisfecha. La amará día y noche, ella tendrá todo lo que pueda desear, podrá portarse como cualquiera. Inés se muestra, desde luego, inconmovible, y los críticos claman contra su "insensibilidad "Pero... ¿Qué esperaban? Estos arrebatos de Arnulfo la deja totalmente fría, y ella lo dice con mucha dulzura pero con sinceridad. ¿Cómo puede siquiera comprender a Arnulfo en su desesperación? Nada de lo que ella ha sentido o conocido la ha preparado a apreciar los tormentos de la peculiar gula de Arnulfo. Está sencillamente intrigada entre la conducta de un caballero de edad, en determinado momento grita su ira que quisiera darle de puñetazos y momentos después cae a sus pies para suplicar, torturado. Su "Crueldad" para con Arnulfo no es mayor la que esté se merece, y es realmente difícil comprender cómo podría exigirle nadie una mayor dosis de caridad y sumisión. Inés tiene todos los motivos para detestar al hombre que se ha esforzado deliberadamente por deformar su espíritu. Su actitud con todo, es de franca e incompasiva compasión:
Con lo mejor de mi corazón quisiera complacerán:
¿Qué me costaría si yo pudiera hacerlo?
Las censuras de una posteridad solemne al ingenuo amor de Inés por Horacio y el éxito que logra al engañar a Arnulfo, son leves en comparación con las provocadas de tanto en tanto por las opiniones de Crisaldo es condenar los perversos experimentos con el espíritu y el porvenir de Inés, y corregir los patológicos excesos de Arnulfo. Sus palabras sean interpretadas en el sentido de que aconseja a los maridos una perfecta indiferencia en cuanto a la conducta de sus esposas. Pero Crisaldo señala simplemente que hay otros infortunios posiblemente peor que el tener una esposa infiel. Hasta insinúa que, entre dichos infortunios, puede figurar el detener una esposa según la cual la posesión de una virtud única le basta para no necesitar a todas las demás, presumiendo que, por ser casta, tiene derecho a ser desagradable en todo el resto. Esto, al menos es un punto de vista, forzosamente el del autor, sino un punto de vista llevado intencionalmente hasta el máximo, en oposición a las inmoderadas afirmaciones del otro bando; y es un punto de vista en cuyo favor puede decirse mucho. Es una calamidad tener a una mujer infiel...
Se arguye en forma acertada y vehemente lo relativo a la posición moral, en cuanto al marido se refiere, la presunción de que a un hombre ser le debe perder el respeto porque su mujer es liviana, es satirizada sin piedad por Crisaldo y Quién podría decir que esta errado? Crisaldo declara muy razonablemente que el temple de un hombre se revela, no tanto en lo que se lo engañe o no, según el caso, sino en la forma cómo afronta el engaño. Como todas las demás contingencias, la sabiduría consiste en la moderación: no se debe ser demasiado indulgente ni demasiado severo:
La reacción de la época ante la comedia fue inmediata y prolongada. Tuvo al principio un éxito de público que superó mucho el de sus precedentes, constituyendo quizás el más grande de los éxitos de toda la carrera de su autor. Fueron representadas sin interrupción antesalas repletas desde el 26 de diciembre de 1662 hasta las fiestas de Pascua del año siguiente. Fue repuesta inmediatamente de pasada las fiestas y se mantuvo en el cartel hasta Agosto. En Marzo fue publicada con una dedicatoria a Madame, Enriqueta de Inglaterra. Tuvo la aprobación del rey y la protección de una dama cuya piedad y corrección estaba fuera de toda discusión. Con todo, Moliere, pese al éxito de su obra necesitaba toda la ayuda posible. Las multitudes que acudían en masa a su teatro iban a divertirse y también - según esperaban - escandalizarse, pero atravesé de todos sus aplausos y muestra de aprobación de los cuales percibimos continuos ecos, es evidente, que, desde la presentación de La Escuela de Mujeres hasta el día de su muerte Moliere lucho por la vida y la libertad del arte cómico. Fue la primera de las piezas que, a los pocos años debía incitar a la gente de principios ortodoxos a calificarlos en el lenguaje de cierto vicario de Saint Barthelemy, de "demonio en la carne con apariencia de un hombre".
¿Hasta qué punto debe de considerarse a La Escuela de Mujeres una confesión personal? Por segunda vez - y no será la ultima - Moliere toma por tema, para expresarlo en la forma mas general posible, un futuro casamiento entre un hombre y una mujer de edades desiguales. Satiriza en el Arnulfo de La Escuela de Mujeres, como en el Sganarello de La Escuela de los Maridos, los instintos celosos de los propietarios de un hombre de edad. Los enemigos de Moliere nacieron al vuelo de analogía y sugirieron que las torturas de Arnulfo eran la expresión de un dolor personal, y la crítica debe decidir inevitablemente hasta qué punto el dramaturgo satirizaba en sí mismo a un demonio que no podía dominar del todo. La cuestión ha sido suscitada e implícitamente contestada en un capítulo anterior podemos desechar de entrada la grotesca suposición de que Moliere se haya tomado deliberadamente así mismo por personajes o que escribiera en sentido alguno una autobiografía. Su genio era característicamente objetivo y ningún ser imaginado podía parecerse menos a Moliere que Arnulfo. El tema y sus posibilidades sin embargo, fueron indudablemente sugeridas, hasta impuestas por su vida privada y tenemos, con toda seguridad, en esas comedias una generalización de ideas y sentimientos que estaban implícitos en sus relaciones con Armada. Sin duda, cavilaba y sufría, y sus comedias pese a no ser una servil producción de su aventura privada, del mismo modo que sus retratos no eran una servil reproducción de modelos vivientes, eran una proyección en el arte cómico de una experiencia personal. La proyección, empeoro no era directa, pero estaba representada, por así decirlo, en forma de contraste. Moliere amable como Arista, cuerdo como Crisaldo, era con Sganarello y sufre con Arnulfo. Moliere, enfermo de muerte, escribiría un día la comedia de un enfermo que sólo lo es en su imaginación y pasará de la falsificación de la muerte en el escenario a la muerte misma. Así, ahora, como marido de edad de una mujer joven, cuya conducta le causará pronto un sufrimiento personal por el cual su genio cómico no siente compasión, Moliere presenta aún antes del hecho- su imaginación creadora se adelanta fácilmente a los hechos- las posibilidades cómicas inherentes a la situación

MOLIERE.- Se casó con Armanda en Enero de 1662. La Escuela de Mujeres fue estrenada en Diciembre del mismo año, antes de ocurrir ningún distanciamiento real o concreto. La situación de hecho sólo era latente, pero el genio trabajaba fuera del tiempo y para el ojo del cómico la verdad real y la potencial son idénticas en Octubre de 1663, Moliere, al escribir Impromptu de Versalles se mostró con naturalidad y negligencia en el carácter del director de su compañía tratando con sumo afecto a su joven esposa, y el primer hijo nació en Febrero de 1664. Por ello, no sólo es agraviante para su genio- en su demencia, tan universal y desinteresado- el imaginar que "La Escuela de Mujeres" es un simple desahogo personal: ello es probadamente, inhistórico La persistencia de la leyenda en toda su crudeza sólo pude ser explicada por el hábito de sus compatriotas - posibles desarraigar de exagerar la importancia de las influencias eróticas siempre que éstas pueden ser introducidas en forma plausible. Moliere que se dice llegó a ser actor por amor a Magdalena, llegó a convertirse, se alega, en el más grande autor de Francia a causa de los tormentos que le infligió una esposa voluble. Tal era la tradición, y no por ser bastante correcta en un sentido superficial deja de ser profundamente infantil.

1.1.7 EL CONTEXTO COLONIAL PERUANO Y EL TEATRO FRANCES.

El Teatro Francés.-
Todas las comedias de Moliere tienen en sus pequeños detalles de ironía, de enredo y de tipos psicológicos opuestos, una vasta inyección universal. Puede afirmarse, sin pecar por exageración, que antes del teatro no existía. Moliere le dio el espaldarazo definitivo, le infundio ese algo inconfundible esa naturalidad tan alejada de lo artificial que hasta entonces había primado en la escena. Supo pues, el gran autor francés, llevar a las tablas una serie variadísima y compleja de personajes reales, que con sus defectos y cualidades sirvieron para fustigar acremente a una época que no brillaba precisamente por su austeridad de costumbres en este empeño literario vemos a un interminable desfile, a los pedantes en Las Preciosa Ridículas y a las mujeres sabias; a los médicos en el Medico a Palos y El Enfermo Imaginario; a los burgueses en el Burgués de la Corte; a los fanfarrones, en el Señor de Pourceaugnac; a los rufianes, los crédulos maridos y a los jóvenes enamorados. Es un teatro más popular el de Moliere, mas de nuestros tiempos sentimos a sus personajes mas a nuestro alrededor los humanizamos y los comprendemos.
Uno de los caracteres que se repite constantemente en sus obras, es el pícaro o truhán, muy parecido al español, reminiscencias de la picaresca del Siglo de Oro, aunque dándole esa gracia y originalidad que tanto admiramos en el ya sea Scapin, Sganarelle o Mascarilla siempre saben aconsejar bien a sus señores y siempre saben sortear bien todos los obstáculos.
Figura tan conocida en España de Don Juan Tenorio, adquiere en su obra un matiz distinto que el popular Zorrilla. Este consiguió al final de su obra el perdón del héroe.
En cambio Moliere, como Tirso de Molina en el burlador de Sevilla lo condena al fuego eterno, esto es quizá como dice Marañon.
Era toda una época romántica de grandes aventuras era la plenitud de la edad moderna.
Europa había arrinconado ya al feudalismo y se lanzaba ardorosamente al absolutismo monárquico que alumbraría toda una civilización hasta el abandono de la Revolución Francesa.
La influencia que Moliere ejerció en los autores de las comedias es innegable. Quien desee encontrar un retazo de la vida humana, tiene que leer sus obras. Solo William Shakespeare en Inglaterra pudo quizás abarcar con tanta amplitud las pasiones de los hombres.
Pero el gran Dramaturgo Ingles superior en algunos aspectos a Moliere, más trágico acaso no posee ese matiz asimilado, esa sencillez de sus personajes que habían en un lenguaje mas al alcance de todos nosotros. El tipo de Hamlet y Romeo por ejemplo, son mas elevados, más idealizados y por ello más inasequibles que esos personajes populares, como el Avaro, Arparon, El Burgués Jourdain, El Misántropo.

En Narbona conoce a la actriz Magdalena Bejard de 25 años tan hermosa como experimentada en los galanteos del amor, según dijo un autor de época no es preciso añadir que Moliere se enamoro ciegamente de la bella actriz abandona su cargo y huye con ella, a pesar de la oposición de su padre. Cede su empleo a su hermano Juan y con una parte de la herencia paterna dejándose llevar por el amor y por el instinto organiza una campana de comedias a la que dio nombre de ILUSTRE TEATRO.
Muy precario, por cierto resulto la vida de ese teatro; el caudal de nuestro héroe se agoto en poco tiempo, los fracasos aumentaron, los ingresos como consecuencia lógica disminuyeron y la situación del flamante director llego a convertirse en desesperada. Acosado por las deudas, dio con sus huesos a la cárcel. Mas su vocación teatral ya estaba definida nada ni nadie podía quebrantar su marcha ascendente. Esta vida nómada duro unos quince años, durante los cuales represento numerosas obras en Roan, Lyon, Gmemoble, Montpellier, etc.
Por fin, su personalidad de actor y director deja paso a la de autor.
Estrena en Lyon su primera obra.
Obtiene la protección de un antiguo condiscípulo, el príncipe de Conti.
Poco después representa en la corte, ante Luis XIV, la tragedia Nicomedes de Corneille. Están decidida la aprobación del monarca francés, que este autoriza a Moliere que use el nombre de Compañía de Monseñor.
Dos años mas tarde, lo vemos instalarse en el Palais Royal, fundando la que con el tiempo había de ser la famosa Comedia Francesa.
A partir de este momento no interrumpe su labor literaria, sus comedias y su nombre llegan a los rincones más apartados de Francia.
Se encuentra pues Moliere en el pináculo de la gloria; sus enemigos van aumentando y hacen todo lo posible para desprestigiarlo.
En primer lugar, los actores envidiosos de sus éxitos, arremeten contra las innovaciones de Moliere. No podían perdonarle que hubiera sustituido su manera de hablar en la escena con énfasis ficticio y voz fuerte por la forma sencilla de recitar y con voz natural.
En segundo término su teatro era fundamentalmente crítico, sus personajes encarnaban crudamente los vicios de la época y muchos caballeros sentían ser molestados por lo que creían injuriosos personajes. No era posible que comprendieran a Moliere mientras sus obras alcanzaban el favor del gran publico, todos sus enemigos solo esperaban el momento propicio de calumniar en su vida privada.
Luis XIV con su protección fue el valladar eficaz que frenaba en última instancia los ataques de sus adversarios.
No tuvo suerte en el matrimonio Armanda Bejard, hermana de Magdalena, su antigua amante de dieciocho años, veintidós menos que él, con sus veleidades amargo la vida de Moliere. Sus enemigos afirmaban que Armanda era hija de Magdalena, pero esta monstruosidad ha sido refutada por muchos autores.
En 1673, enfermo, agotado por los dolores físicos, por las amarguras de su desgraciado matrimonio y zaherido continuamente por sus enemigos, que no podían perdonarle sus sátiras, escribió el Enfermo Imaginario. La noche en que se daba la cuarta representación se sintió muy fatigado, quizás salir a escena llegando hasta el final de la obra. El esfuerzo repercutió en su estado y aquella misma noche dejo de existir cuando solo contaba con cincuentiuno años.

1.8. ESTRUCTURA FORMAL Y CONTENIDO DE LA OBRA LA ESCUELA DE LAS MUJERES.
Titulo de la obra: Escuela de las Mujeres
Autor : Moliere
Genero : Comedia
Epoca : Colonial
Actos : 5 actos
Escenas : 27 escenas
Lugar : Perú
Año : 1666 D.C.
Biografía de Moliere: Dramaturgo Francés

ANÁLISIS DEL TEXTO DE LOS PERSONAJES:

Carlos: Don de la Borda conservador anticuado machista, edad 70 años, actor Orlando Sacha.

Ana: Joven inocente inculta educada por Carlos, edad de 19 años, actriz Lorena carabedo.

José: Amante de Ana joven culto amigo de Carlos de 28 años, actor Diego Vertiz.

María: Sirvienta de Carlos actriz Sonia Oquendo.

Pedro: Amigo de Carlos actor Manolo Rojas.

Tito: Aldeano criado por Carlos actor Enrique Mavila.

Juan: Cuñado de Carlos.

Manuel: Padre de José gran amigo de Carlos.

Notario: Actor Alberto Isola.

Premisa: La mujer ideal, necia.

Objetivo: Casarse con la mujer que ha creado Carlos (Ana).

Clímax: Celos de Carlos por Ana contra José.

Conflicto Traición de Carlos hacia José y la frustración de José al quererse casarse con Ana.
Estructura dramática:

1. - Encuentro en la calle de dos amigos.

2. - Ana en la casa de Don de la Borda.

3. - José en la casa de Carlos.

4. - José conoce a Ana en casa de Don de la Borda.

5. - José vuelve a la casa de Carlos.

6. - Carlos va a la casa de Don de la Borda a ver a Ana.

7. - José regresa a la casa de Don de la Borda por Ana y es agredido.

8. - José y Ana huyen de la casa de Don de la Borda hacia la casa de Carlos.

9. - José se va de la casa de Carlos y regresa.

10.- Regresan todos los amigos a la casa de Carlos.

11.- Carlos se va.


Análisis del contenido:

Argumento :
La obra empieza con la presentación del personaje principal el cual es Carlos, quien acostumbra burlarse de las parejas siendo su mayor placer divulgar sin ningún reparo secretos e intrigas. Según él la pareja ideal es la mujer necia, cual no podría en ningún momento engañarlo; él estaba a cargo de Ana de los 4 años de edad, quien fue educada en un convento; en la adolescencia llego a vivir en la residencia de Don de la Borda (nombre falso que emplea Carlos), Ana se encuentra al cuidado de Tito y de María.
Carlos y José entablan una amistad. José lo convierte en su confidente a Carlos le cuenta sobre su amor correspondido, el que esta enamorado de Ana y que desea casarse con ella. Carlos al enterarse de los sentimientos de José, le pide explicaciones a Ana ella confirma sus sospechas en represalia le dan una gran paliza a José ante lo sucedido Ana huye con José de la residencia de Don de la Borda y se refugian en la casa de Carlos. El al encontrase a solas con Ana le manifiesta su amor de casarse con ella, Ana lo rechaza y ordena a los empleados que la lleven a otra habitación y la vigilen.
José le cuenta a Carlos de su padre Manuel que ha llegado y le esta obligando a contraer matrimonio con una joven del lugar, le pide que cambie de parecer a su padre de esta decisión.
Carlos sugiere a Manuel que el matrimonio se lleve a cabo lo más pronto posible y él demuestre su autoridad.
Carlos decide huir con Ana es increpado por Manuel pero este le manifiesta que es la novia de José, además le cuenta que Ana es hija de uno de sus amigos Juan y Violeta.
Carlos al verse frustrado de sus planes se retira.

1.9. EL TEATRO EN LA COLONIA
Como en toda corte, en Lima había existido actividad teatral casi desde los comienzos del Virreinato. Se empezó como se ve en la recepción de Pedro de Gasca en 1548, a raíz de su triunfo sobre Gonzalo Pizarro, con una especie de auto popular del cual dan cuenta El Palentino, y otros cronistas. Se sabe que entre los libros introducidos desde España, fueron numerosos los ejemplares de la celestina, los ‘autos’ de Lope de Rueda y las comedias de Lope de Vega y los dramas de Calderón de la Barca. Tenemos noticias, trasmitidas por los Mugaburu en su diario de Lima, que era frecuente que escritores improvisados compusieran ‘pasos’ y ‘autos’ a propósito de los sucesos del día, como, por ejemplo la vida de Santa Rosa. Guillermo Lohmann ha exhumado documentos sacados de las actas de Cabildo de Lima demostrativos de que Sancho de Ribera, hijo de uno de los fundadores De la Ciudad de Lima, escribía y hacia representar obras teatrales suyas, en lo que probablemente coincidía su pariente Juan Dávalos y Ribera, aquí menciona Cervantes en El canto Caliope. Hemos aludido al hecho en que las academias del virrey Castell - dos – Rius se pusieron algunas comedias, una de ellas del propio virrey. Aparte de su traducción de La Rodoguna Corneille, Peralta escribió dos comedias una de ellas realmente deliciosa Triunfos de amor y poder y afectos vencen finesas. Por consiguientes sin incurrir en mayores detalles es innegable que hubo cierta actividad en materia teatral sin que llegáramos a producir un Ruiz de Alarcón, como lo produjo México.
No obstante estos antecedentes y otros muchos de discutible cuantía literaria, para que estas representaciones se realizaran se requería de lugares adecuados. Por lo común se utilizaba dos clases de teatros: Los privados en casas de trapo, y los ‘corrales’ y patios, el principal de ellos el levantado por Olavide en 1746 en el mismo lugar en que hoy se encuentra el Teatro Seguro a espaldas del Convento de San Agustín. La afición al teatro en tiempos de Amat era tanta que la Perricholi improviso un teatro privado de su propia casa situada en la calle del Prado a pocos metros de la iglesia del mismo nombre, en los barrios altos. El teatrín quedaba en el jardín de la quinta que no debe confundirse con la de Amat le obsequio por interpósita persona después de concluir su gobierno (1711 y en la cual levanta su edificio principal la Cervecería Backus y Johnston en la Alameda de los Descalzos. Olavide (1725-1803), y contemporáneo de la Perricholi, sin que se tuviera relación directa con ella, residente en Espanta desde 1751, escribiría obras teatrales, entre ellas traducciones de Voltaire, obras coleccionadas por Estuardo Nuñez junto con las novelas del ilustre limeño.
Comenzaron entonces a venir de España compagina de cómicos de algún prestigio. Hacia 1780, en vísperas de la rebelión de Tupac Amaru II Lima lucia como una parodia de París. Fue allí en ese lugar, el ‘corral que reedifico Olavide que se estreno como cupletista y actriz Micaela Villegas la Perricholi, hacia el año de1763, gobernando el Perú el Virrey Manuel de Amat. La afición del teatro se desarrollaba desde la Universidad. Habían pasado los tiempos desafinados comediógrafos costumbristas. La nueva ola llegada de Francia alentaba piezas mas alegres y picaras.
Así como en tiempos del Virrey Príncipe de Esquilache, o en el del Conde de Leemos, las representaciones debían guardar armonía con el carácter del Virrey, así en tiempos de Amat, como también ocurriría en los del Conde de Nieva, la licencia impera sobre la austeridad. Y el teatro se concentro en la Perricholi y el empresario Maza, que fue patrocinador de Novedades.
El hecho de que Pablo de Olavide en 1746 hubiese juzgado indispensable edificar un teatro sobre los escombros de un templo derruido por el terremoto de aquel año, indica la evidente afición del vencidario limeño por la farsa en el tinglado, con todo, nunca se advirtió tanta vehemencia por los espectáculos públicos como la que hubo en el tiempo del solterón virrey Amat. Una plaza de toros, la de Acho, un coliseo de gallos, una renovación del teatro, muchos cafés públicos, una bella alameda, un paseo con surtidores de agua, unos juegos de aguas: de ahí el marco ostentoso de un Virreinato al uso del tiempo afrancesado. La presencia de la Perricholi amante del Virrey y actriz muy celebrada dio realce al teatro, de la cual tomaría venganza la aristocracia limeña humillada por los caprichos de la Perricholi, no bien se retiro el Virrey lanzando a la publicidad el punzante Drama de las palanganas, veterano y bisoño, supuestamente representado en las gradas de la Catedral de Lima en la noche del 26 de Julio de 1776.

La Prensa
La información escrita y periódica no fue actividad precoz de los pobladores del virreinato. Desde 1583 la imprenta establecida en Lima por Antonio Ricardo, impresor Turines que ya había ejercido su oficio en México, acogió solo publicaciones de tipo religioso y administrativo. Desde 1584 en que aparece el primer impreso en Lima, hasta muy entrado el siglo XVIII, las prensas del Perú.

CARACTERISTICAS DEL TEATRO PERUANO.
En este teatro peruano no hay con manifiesto por que no es un movimiento carnal como fue, el surrealismo, la Dada, el futurismo por ejemplo un movimiento unitario, con principios teóricos comunes o con una ideología.
Todo esto nos da una visión de cambios fundamentales en los últimos 20 años, mas en los 10, es la dialéctica.
Decisiva fue la transformación del Perú a partir de la década de los 60, la temática radicalizante del sesenta pierde la función inmediatista cede el paso a un lenguaje teatral cuyo los discursos son los problemas sociales y humanos las tradiciones el folklore, la critica social reflexiva un lenguaje que esta creando una nueva dramaturgia, el genero dramático ya no es el único para hacer teatro comprometido y hacer su entrada el humor y el circo se mira el pasado, a la cultura del arte.
El teatro en el Perú esta en pleno proceso de ebullición y evolución, hay indiscutiblemente una efervescencia teatral que no solamente es de capital sino también de las provincias. El hecho mismo que ahora Trujillo se convierte en la capital del teatro peruano es muy significativo por que revela que en las provincias también sé esta librando por el teatro no solamente con entusiasmo sino con verdadera calidad.
El teatro es un medio de comunicación social por excelencia de tal manera que es un importantísimo canal para enviar los mensajes, además de la diversión legitima que se busca en el teatro debe haber una emoción social. (Benites Jara Gustavo, Separata código 792-0985.b).

EL ESPACIO ESCENICO
ESCENARIOS
No obstante estos antecedentes y otros muchos de discutible cuantía literaria, para que estas representaciones se realizaran se requerían de locales adecuados. Por lo común se utilizan dos clases de teatros: Los privados, en casas de trapío y los corrales o patios, el principal de ellos levantado por Ovalide en 1746 en el mismo lugar donde hoy se encuentra el Teatro Segura a espalda del convento de San Agustín.
La afición en tiempos de Amat era tanta que la Perricholi improviso un teatro privado en su propia casa, situada en la calle del Prado a pocos metros de la iglesia del mismo nombre, en barrios altos. El teatrin quedaba en el jardín de la quinta que no debe de confundirse con la que Amat que le obsequio por interpósita persona después de concluir su gobierno (1711) y en la cual levanta su edificio principal la Cervecería Backus y Johnson en la Alameda de los Descalzos Olivide (1725-1803) contemporáneo de la Perricholi, sin que se tuviera relación directa con ella, residente en España desde 1751, escribiría obras teatrales entre ellas traducciones de Voltaire, obras coleccionadas por Estuardo Nuñez junto con las novelas del ilustre limeño.
Comenzaron entonces a venir de España compañías de cómicos de algún prestigio. Hacia 1780, en vísperas de la rebelión de Tupac Amaru II, Lima lucia como una parodia de París. Fue allí, en ese lugar, el corral que reedifico Olavide que se estreno como cupletista y actriz Micaela Villegas, La Perricholi, así el año de 1763, gobernando el Perú el Virrey Manuel de Amat.
La afición al teatro se desarrolla desde la universidad.
Habían pasado los tiempos de los desafinados comediógrafos costumbristas. La nueva ola llegada de Francia alentaba piezas mas alegres y picaras. Así como en el tiempo del Virrey Príncipe de Esquilache, o en el conde de Lemos, las representaciones debían guardar armonía con el carácter del Virrey así en los tiempos de Amat, como también ocurriera en los del conde de Nieva, la licencia imperó sobre la austeridad. Y el teatro se encontró en la Perricholi y el empresario Maza, que fue un gran patrocinador de novedades.
El hecho de que Pablo de Olavide en 1746 hubiese juzgado indispensable edificar un teatro sobre los escombros de un templo destruido por el terremoto de aquel año, indica la evidente afición del vecindario limeño por la farsa en el tinglado, con todo, nunca se advirtió tanta vehemencia por los espectáculos públicos como la que hubo en el tiempo del solterón Virrey Amat. Una plaza de toros, la de Acho, un coliseo de gallos, una renovación del teatro, muchos cafés públicos, una bella alameda, un paseo de surtidores de agua, unos juegos de aguas: he ahí el marco ostentoso de un virreinato al uso del tiempo afrancesado. La presencia de la Perricholi amante del Virrey y actriz muy celebrada, dio realce al teatro, de lo cual tomaría venganza la aristocracia limeña humillada por los caprichos de la Perricholi, no bien se retiro el Virrey lanzando a la publicidad el punzante Drama de las palanganas, veterano y bisoño, supuestamente representado en las gradas de la Catedral de Lima en la noche del 26 de Julio de 1776.

LA ILUMINACION
Las luces tenían una gran importancia en estas representaciones. Durante el desarrollo de una comedia, el escenario era una ascua de luz: lámparas, antorchas, candiles, brillaban por todas partes. Para hacer la escena más resplandeciente y luminosa, se colocaban entre los bastidores, espejos, cristales y lentejuelas, que reflejaban la luz, multiplicándola. Para aumentar la sugestión se empleaban asimismo luces de colores, las que se obtenían colocando ante las lámparas frascos llenos de un líquido coloreado. Para aumentar el dramatismo de las tragedias, algunos escenógrafos utilizaban un sistema muy eficaz: en el momento de la muerte" de uno de los protagonistas, por ejemplo, hacían cubrir con pantallas todas las luces. La escena era entonces invadida por una misteriosa penumbra.
El lugar mas adecuado para representar un Drama Pastoral" (obra que tenía por protagonistas a pastores y ninfas). Era, naturalmente, el campo. En los templados días de verano estos dramas se montaban al aire libre, en los encantadores jardines y prados que rodeaban las casas principescas. Aun así los exigentes escenógrafos corregían" a la naturaleza para hacerla más atrayente. Delimitaban la escena mediante fondos pintados con magnificas perspectivas, y colocaban, aquí y allá, pájaros raros, pavos reales, monos y los animales más bellos que encontraban. En invierno, cuando el espectáculo tenía que celebrarse bajo techo, llenaban el escenario con grutas artificiales, flores espléndidas hojas y arbustos, realizados con suaves y multicolores sedas.

LOS INTERMEDIOS
Las escenografías alcanzaban el máximo de magnificencia, mas que durante la representación propiamente dicha, en los intermedios", vale decir, entre uno y otro acto.
Había entonces danzas, desfiles de carrozas alegóricas que transportaban máscaras, monstruos fantásticos y músicos vestidos de modo extraño.
El conjunto era de una riqueza sorprendente y de una suntuosidad inaudita.
Por lo general, con estos intermedios se quería rendir homenaje a la magnificencia del señor en cuya corte se representaba el espectáculo, y que, para ello, había realizado enormes gastos. Se trataba de sumas fabulosas, inclusive para un príncipe. Y pensar que las decoraciones preparadas con tanto trabajo, se usaban casi siempre una sola vez.
Los meses y meses de trabajo, los materiales preciosos empleados.



LA ESCENOGRAFIA
COMO SE PREPARABA EL ESCENARIO
En aquellos tiempos, un espectáculo teatral no era coa de todos los días se lo ofrecía sólo en las grandes ocasiones y casi sin excepción para un grupo de espectadores exclusivos: los nobles de la corte.
Para aquel acontecimiento excepcional se movilizaban los mejores cerebros, escogidos entre los literatos y los artistas mas celebres, desde el autor de la obra teatral hasta el director del espectáculo y los escenógrafos que casi siempre eran arquitectos y pintores famosos. A las órdenes de estos grandes artistas, trabajaba una muchedumbre de artesanos de todo género que se ocupaban hasta de los mínimos detalles requeridos por la puesta en escena.
El director del espectáculo se encargaba de vigilar la marcha del trabajo y de preparar a los actores, que generalmente eran estudiantes cortesanos, e incluso los mismos literatos, quienes prestaban su colaboración por puro placer. Se empleaba buen número de sastres para confeccionar los trajes, muy variados de tejidos fastuosos y de las formas más extrañas.
Finalmente en el tablado que los carpinteros habían construido en el patio o en la sala "grande" del palacio real, educadores, decoradores, talladores, preparaban el escenario propiamente dicho, bajo la permanente guía de arquitectos y pintores los cuales previamente habían preparado lo que nosotros llamaríamos "bocetos", es decir los dibujos de toda la escenografía.
La escena representada tenía que ser perfecta y provocar la ilusión de que se trataba de un ambiente o de un paisaje "verdaderos". Para ello, tanto los arquitectos que construían los palacios, como los pintores que pintaban los bastidores y los telones de fondo, subrayaban la "perspectiva". Todo lo que aparecía en el escenario era, pues, visto en escorso, veremos que la escena adquiría esa profundidad y espacio que se perciben cuando se miran las cosas en la realidad. La aplicación de la perspectiva a la escenografía teatral; es la gran innovación que introdujo el teatro del Renacimiento.

LOS "TRUCOS ESCENICOS"
Para mantener continuamente tensa la atención de los espectadores, se recurría a efectos de sorpresa y miedo. Ingeniosas máquinas escénicas transportaban de aquí para allá, por el escenario, ángeles o divinidades mitológicas, que parecían flotar milagrosamente en el aire. En realidad, los actores estaban suspendidos de fuertes maromas, pintadas del mismo color del fondo, para que resultasen imperceptibles. Rayos, truenos y relámpagos estallaban, con gran fragor, sobre los austeros palacios del escenario y hacían saltar en sus elegantes butacas a las damas más impresionables. Los truenos se obtenían gracias a un sencillo arbitrio: se hacía rodar una enorme piedra en el piso superior, justamente sobre el escenario. El procedimiento para obtener los relámpagos y os rayos era más complicado. Para estos últimos, se tendía, de arriba abajo, a través de la escena, un alambre cubierto de una sustancia muy inflamable: al prenderle fuego a uno de sus extremos el rayo serpenteaba a través del escenario.
En cuanto a los relámpagos, los producía un criado que, escondido entre los bastidores, manipulaba una cajita agujereada, llena de pólvora inflamable, y una vela encendida. En el momento oportuno, el buen hombre sacudía la cajita, de la que salía un poco de pólvora, que ardía inmediatamente, en medio de la satisfacción general. Menos satisfecho debía quedar, sin duda, el criado, ya que al final, se encontraba con la cara ennegrecida por el humo.
Hacer representar el papel de fantasma a un actor de carne y hueso, constituye un gran problema, inclusive para un director moderno. Cuando la obra lo exigía, el director del espectáculo, lo resolvía de brillante manera: colocaba al actor tras un velo negro, sobre una máquina adecuada, que se movía de izquierda a derecha y de arriba abajo. En el momento en que el fantasma debía desaparecer y disolverse en el aire, se prendía fuego al velo, previamente salpicado de aguardiente, lo cual provocaba un "escalofrío" en los espectadores. Podía suceder, también que el público fuera súbitamente conmovido por un grito desgarrador: Fuego" Fuego", o por fuertes toques de trompeta, que provenían del fondo de la sala. No había que alarmarse: era otro truco de los organizadores, para distraer la atención del público a fin de que desviase su vista del escenario, donde rápidamente se cambiaban los decorados.
Y el dinero gastado, servían para la diversión de una sola tarde.




BIOGRAFIA DE MOLIERE
SU VIDA Y OBRA
"voy a ocuparme hoy en este doble papel de protagonista y de traductor de uno de los astros de más intenso y cambiante fulgor de la constelación universal, nebulosa de las letras: Moliere".

He pasado largos años trasplantando, como un jardinero humilde y atento, las rosas multicolores del cuadro Molieresco al vasto y fértil terreno castellano, tan distinto largos meses de convivencia grata, encantada con esta numerosa y validísima pléyade de los casi trescientos cincuenta personajes creados por el inaccesible poeta-comediógrafo parisiense. Ya se que en este trasplante - aún hecho con mi mejor voluntad - han perdido esas flores aroma, tono (en los dos sentidos, pictórico y musical), y que algunos pétalos se habrán desprendido, por desgracia en esa labor, arrancados por el rejoncillo de mi estilografía; otros, quedaran algo desecados entre mis cuartillas... Y ahora, antes de que los lectores españoles se adentren en estas traducciones de las obras completas de Moliere, con las que he intentado transmitirles toda la jugosa y sonriente emoción contenida en tantas comedias y en tantos personajes, desde este umbral aún quiero justificar mi cometido de biógrafo, no con falsa casuística de un nuevo Tartufo madrileño, ni con la docta pedantería de un Trissotin o la simpleza de un Orgón, sino, a ser posible, con la sensatez, clara y sencilla, del Donante, por ejemplo de la critica de la Escuela de las mujeres. Y como en Moliere (Lo mismo que en casi todos los escritores geniales) el hombre va unido, concertado con la obra, voy a intentar contar, primero, la vida y azares del hombre. Labor a realizar por medios indirectos, ya que en este caso no ha quedado de Moliere, como afirma uno de sus críticos, <>. Hay, pues que reconstituir, que dar corporeidad a su ilustre sombra - y esto después de doscientos setenta y dos años, cumplidos hoy ya desde la fecha de su muerte. - utilizando datos de segunda mano: el veraz y continuo Registro del primer actor término; la famosa Vida de Moliere, por Grimarest (1705), que aunque presente ciertas inexactitudes, posee detalles y hechos auténticos; las alusiones y glosas varias de Boileau de Voltaire, J. B. Rosseeau y de Chamfort, y las biografías y estudios de otros contemporáneos suyos de escritores modernos eruditos, entre los que se encuentra Beffara, Taschereau, Auger, Soulié y M. G. Michaut, También aunque ello parezca raro, dos o más terribles libelos, publicados en vida de Moliere, sobre él y su esposa y sus obras: Los titulados La famosa cómica o historia de la Guerin antes esposa y viuda de Moliere y Elomire, hipocondríaco o los médicos vengados. tendré que alzar constantemente la cabeza para mirar hacia altísimas figuras de uno de los mejores comediógrafos-poetas de todos los tiempos; y precisamente por ser reducida mi talla - cuando ha habido tantos escritores y críticos que me han precedido y que sobrepasan - debo tener mucho cuidado de que no se venga encima esta broncínea estatua.
Procuraré acercarme al hombre, a Juan Bautista Poquelin; resucitar su historia humana, examinarle, dar vueltas a su alrededor, atisbando, con el propósito de transcribir para los lectores siempre a mi manera, la vida, andanza, gloria e infortunios de Moliere. Procuraré aproximarme cuanto pueda a esa raya atrayente del pasado, poniéndome de puntillas, entrar con mi cordial y admirativo afán en su intimidad, con ojos y oídos atentos. Pero que conste que voy sencillamente a utilizar, a manejar los hechos y detalles que han ido conociendo, buscando el mayor calor humano en mi narración; no pretendo más. Voy a proyectar ya en esta pantalla la luz que inicia el film de la vida de Moliere.




ALBA
Los Poquelin ascendientes de Moliere por línea paterna pertenecían a una familia de burgueses acomodados, oriundos de Beauvais, esa capital del departamento de Oise, la provincia al noroeste de París, muy estimada de antiguo por sus hiladuras y tapicerías. en esa ascendencia paterna casi todos sus componentes fueron tapiceros aunque hubo algunos Poquelin que ocuparon puestos en la magistratura; pero ninguno de ellos se había dedicado al arte. De los Gressé, la madre del poeta, era también de un tapicero. El abuelo paterno de Moliere, Juan de nombre igualmente, vino desde su tierra natal ha establecerse en París en los años finales del siglo XVI. Juan Poquelin, su hijo, le sucedió como tapicero. Y el 27 de abril de 1621, este segundo Juan, que tenía veintisiete años por entonces, y María Gressé, se casaron en un enlace realmente corporativo y conforme a las tradiciones familiares. Cada uno de los esposos aportó a la sociedad conyugal 2,200 libras tornesas en dinero, mercancías, muebles y ropas. La generación de los Poquelin era robusta, de ambiciones comedidas y con gran sentido de la economía y del trabajo. Fueron prolíficos. Así, el abuelo de Moliere tuvo Diez hijos con su esposa Agnés Samuel, hija de la hermana de violinista del rey. Entre los Poquelin, las mujeres permanecen en la sombra. Son ellos gentes acomodadas, de hogares ricamente amueblados y de buena mesa. Los hijos se agrupan en torno al padre, siguiendo la ley natural, aunque sea poco efusivo. La autoridad rige allí las vidas; ninguno de ellos piensa en discutir sus principios. Y sin embargo, hay cierto afán de progreso entre los Poquelin: quieren que el mayorazgo sea instruido y hasta posea, si es posible, algún título honorífico. Pero no pasan de esto; las tendencias de aquella época, en ciertos burgueses, de imitar a los nobles y a los culteranos, les parecen ridículas. El buen sentido hereditario predomina en ellos, es casi un instinto. Por eso los Poquelin, padre de Moliere, permaneció siempre fiel a la manera de pensar y de vivir con su parentela. Algunos biógrafos del escritor le han criticado ese conservadurismo familiar ancestral; pero él continuo así las normas como el ejemplo de sus antepasados y no quiso variar su línea de conducta. María Gressé su esposa (y es quizá éste uno de los pocos detalles que de ella se conocen), sabia leer escribir. De ella heredo Moliere una salud delicada, y acaso también su honda melancolía y sus dotes de agudeza y de observación, en el mes de enero del año siguiente al de su casamiento, ocurre el acontecimiento magno para los esposos Poquelin, para aquel siglo en relación con las letras y para los posteriores: María Gressé da a luz su primer hijo, que es bautizado el día 15 de dicho mes en la iglesia parisiense de San Eustaquio con el nombre de Juan Bautista; !había nacido Moliere!
Respecto a su casa natal, la mayoría de los molieristas la sitúan en la calle de Saint-Honore- numero 96 actual-, cerca al puente Nuevo esquina a la de Vielles Etuves (hoy calle Sauval, barrio del mercado Halles). Allí figuraban domiciliados sus padres, según partida de bautismo aquella casa tenía un Poteu-Cornier (viga maestra, colocada junta de dos lienzos de fachada), sobre la cual había tallados unos monos trepando a lo largo de un naranjo, por lo cual era conocida en el barrio por el pabellón de los monos.
Moliere no olvido este detalle, y al igual que muchos burgueses notables y que algunos miembros de su propia familia, se compuso un escudo de armas en que aparecían tres espejos de verdad con dos monos como soporte: uno de ellos sostenía un espejo y el otro una carátula de teatro (I)
El matrimonio Poquelin-Cresse prolífico todos los de su casa, estuvo después, en el espacio de siete años los siguientes hijos, esos hermanos de Moliere cuyas vidas crecieron de todo relieve: Luis que nació en 1623 y murió niño, a los 10 años; otro, Juan nació en 1624, que caso en 1656 y falleció en 1660, dejando cuatro hijos María - Magdalena, nacida en 1625, casada en 1621 con otro tapicero, y que murió en 1665, dejando seis niños, nacido 1627, que vivía aún en 1633, y María nacida en 1628 y muerta hacia 1633. Como ve Moliere sobrevivió a todos sus hermanos y hermanas.
La suave, apagada y sensible María Gresse ¿Por que no he de imaginarla así con su sensibilidad que le permitía con misteriosa premonición que aquel primer hijo estaba marcado con el signo resplandeciente? Signo que no volvió a percibir - ni aparecer en sus demás hijos), cumplía misión de madre, muere, en mayo de 1632 muy joven aún, a los 11 años de su matrimonio ¿Influyo acaso esta desaparición prematura en Moliere niño por diez años por entonces? Hay quienes creen que esa muerte se debe a la ausencia de madres simpáticas en su teatro. Pero resulta difícil, como dice Des Ganges, en su bibliografía, establecer la medida en que sufrió el la influencia de su madre, como la mayoría de los grandes poetas>. Todo ello es simple conjetura. Y si Moliere describió en sus comedias tal tipo de madre en lugar de tal otro, ello se debe exclusivamente a las tradiciones de género y a las necesidades de sus argumentos.
El inventario de Juan Poquelin, padre de Moliere, al fallecer la madre de este, revela una tienda muy bien provista, un moblaje confortable, ropas blancas a discreción, bastante discreción, bastante plata, joyas, una preciosa Biblia y hasta ese famoso tomo de las Vidas, de Plutarco, a propósito del cual se ha escrito tantas fantasías desde casi tres siglos.
Moliere hasta esa edad ha sido educado por su madre. Por eso su carácter debió de sufrir su primer choque hondo con la realidad cuando al año justo de la muerte de su esposa, en mayo de 1633, su padre se vuelve a casar con Catalina Fleurette, hija de Eustaquio, hombre honorable y comerciante de aquel barrio. Al año siguiente su nueva esposa le, dio una hija Catalina (futura religiosa), y en 1631 había el comprado a uno de sus hermanos (que lo tenía que no se sabe de quien), el cargo de maestro tapicero y tapicero ordinario de la Casa Real.
Después de una serie de largas desavenencias, solo en 1637 fue nombrado para ese cargo que llevaba anexo de el valet de Chambre (ayuda de cámara) ordinario del rey, titulo este honorífico. En 1647 fue jurado de su gremio. El bueno de Poquelin padre hizo en seguida las gestiones necesarias para conseguir que la futura o sucesión de ese cargo recayese en su primogénito. Y así cumplidas las formalidades requeridas, el 18 de setiembre de 1637, Moliere presto juramento como sucesor de su padre en este cargo de tapicero y ayuda de cámara de su majestad. Moliere tenía 16 años cuando efectuó aquella ceremonia, que su padre presentaría con ancestral satisfacción, pero que el poeta realizo, sin duda, de un modo lejano y forzado.
Su abuelo materno, Luis Cresse, dueño de una casa con jardín de Saint-Ouen, entre cuyos árboles paseo muchas veces Moliere sus primeros ensueños infantiles, era el hombre de carácter y manera de pensar más refinados que los Poquelin, el tipo burgués que tiende a elevarse sobre su condición. Llevo muchas veces, seguramente, a aquel nieto - su preferido no solo por razón de primogenitura, sino por que adivina en el un espíritu sensible y sagaz Moliere asistió a las representaciones de los teatros de la feria de Saint-Germain ya que además de su abuelo paterno era dueño de dos huecos o tiendas en el recinto de esa feria eso daría a Moliere más fáciles ocasiones frecuentarlos, aquel chiquillo de barrio del mercados por que al rededor de los mercados suelen hallarse siempre muchas grandes capitales. Los barrios más pintorescos, de gentes que en extrañan el mejor popularismo) pudo, admitido y removido, contemplar, desde 1630. En el teatro del hotel de Borgoña actuaba un famoso trió: Turlupin, Gros-Guillaume (cuyo nombre utilizo Moliere para unos personajes bufos).
Hacia 1636 Moliere ingresa en el afamado colegio Clermont, de los jesuitas, a estudiar humanidades (bella y certera denominada cuando se trata de hombres que supieron hacer que superarse el sentido humano al cultural en esas disciplinas) Por que ingreso allí dejando su aprendizaje de tapicero junto a su padre. Hay que atribuir aquella determinación al consejo de su abuelo materno Luis Gresse, el refinado y buen burgués.
Quizá fuera el propio Moliere quien declararse a su padre su afán por estudiar griego y el latín.
No se sabe con certeza, aunque yo quiero suponer que aquella decisión partió de Moliere, cuyo horizonte interior poseía ya ansia de amplitud y de curiosidad intelectual incomparables con el oficio familiar y su ambiente. Ello es que ingreso como alumno externo en aquel colegio de Clermont (convertido más adelante en el Luis el Grande); colegio aristocrático, caro - abierto de nuevo por Luis LXII - con más de 1800 alumnos entre los cuales figuraban muchos hijos de nobles hasta príncipes.
Aunque es de supone - triste y ciega cerrazón esta de la diferencia de clases, que ha llegado a nuestros días. - que Moliere no tendría trato íntimo con aquellos condiscípulos suyos de alcurnia. Y esto lo prueba el hecho, entonces natural y admitió, de que esta diferenciase llegaba en las aulas hasta separar a los jóvenes de sangre más o menos azul de los otros alumnos por un pequeño balaustre griego en la enseñanza de ese colegio. Los alumnos retóricos tenían seis horas seguidas de estudios y que aprenderse y recitar largos trozos, estudiaban además, esgrima y celebraban representaciones teatrales adecuadas. Quizá aquel ambiente ingrato influyo en el animo de Moliere, que se sintió allí, con íntima reacción de protesta, oscurecido y en el fondo (como iba a sentirse ya siempre, pues yo creo que esa fue la clave de su melancolía), inadaptado, ante aquellos pequeños jóvenes nobles ante aquellos pequeños burgueses que intentaban olvidarse de su clase, él no solo se rebelaría contra aquel rebajamiento de su apellido, sino contra el desdén por la personalidad que sentía en si. Y esto le hacia querer demostrar palpablemente ante los suyos su valía, la cultura que iba acumulando: cuando volvía anochecido a su hogar o cuando pasaba los domingos en Saint-Ouen, bajo los grandes árboles de la finca del abuelo Cresee, viejo bonachón y comprensivo, que escuchaba embobado y sonriente al nieto, Moliere se las echaba de sabio, de refinado. Quería a sus hermanos pequeños, y se daba así el caso paradójico de que el joven Moliere, a medida que avanzaba en sus estudios, sentíase Poquelin en el colegio y muy distinto de sus familiares al estar entre ellos. Esta doble personalidad que ofrecía su vida, de una manera acaso inconsciente para él, le hacia sentir cierto malestar.
Las letras y la cultura le seducían; su destino como tapicero le inquietaba. Y se torno soñador, indolente, indeciso, como consecuencia de aquella crisis. En aquel colegio se educaba por entonces -era siete años más joven que Moliere-, entre ellos, el príncipe de Conti, hermano del celebre y grande conde; hay que pensar que no existió una fecha relación de camaradería entre Moliere y este noble en el colegio. Y sin embargo al correr los años, el príncipe de Conti iba a actuar como protector del poeta como se vera más adelante, pero Moliere tuvo en aquel período escolar otros verdaderos amigos cuyos nombres han ganado también en su esfera esa difícil oposición a la celebridad. Entre ellos - todos precoces, desenfrenados, escépticos - estaban Chapelle, un bastardo del viejo epicúreo el consejero Laillier en cuya casa profesaba Gassendi, aquel abate, matemático, filósofo materialista famoso por sus ataques encarnizados contra doctrinas aristotélicas y que era el más ilustre libertino de aquel tiempo; Bernier, el luego médico y celebre viajero cuyo libro sobre recorrido por Oriente tuvo resonancia; Cyrano de Bergerac, cuya obra es mezcla interesante y atractiva de desenfreno y burla (cuya personalidad y hazañas canto en sonoros versos, hace casi cincuenta años, el gran elocuente Rostand), y la Mothe le Vayer, el escritor erudito (a la muerte de cuyo, hijo dedico Moliere un sentido soneto en 1664).
En aquel colegio de Clermont siguió Moliere hasta 1639, aproximadamente; es decir hasta cumplir los diecisiete años, y según el primer biógrafo, De la Grange, "el éxito de sus estudios fue el que podía esperarse de un talento tan feliz como el suyo. La inclinación que mostraba por la poesía clásica con un afán especialísimo; los conocía perfectamente y en especial a Terencio". Moliere quiso entonces emprender sus estudios de Filosofía; esto debió de constituir en el espíritu joven reflexionador una clara necesidad. "Parece comprobado que su maestro en esa rama del saber fue el mencionado Gassendi, quien como escribe Voltaire, había descubierto en seguida el talento Poquelin". Sus condiscípulos fueron allí, durante aquellas sesiones filosofales, los enumerados anteriormente; y según dice " también Voltaire no hubo nunca más ilustre maestro que tuviera más digno discípulo".
Parece ser que, por consejo de Gassndi Moliere empezó una traducción de Lucrecio, que no debió de terminar jamás; un trozo de esa traducción, modificado subsiste, según algunos críticos, en un pasaje famoso de El misántropo (acto II, escena 4). Lo que resulta evidente es que Moliere escribió por entonces sus primeros trabajos en literarios e Hizo sus primeros versos en secreto.
Alternando con aquellas clases de filosofía Moliere empezó a desprenderse de la ataduras familiares; No eran los suyos precisamente hostiles a sus aficiones, pero si forzosamente incomprensivos. El joven sale a menudo y recorre en gratas exploraciones la ciudad. Frecuenta- ahora solo, pues su abuelo materno Luis Gresse, ha muerto en 1638 - el Teatro del hotel Borgoña; asiste allí a la representación de las venerables y hueras tragedias anteriores a Corneille, presencia también con admiración las últimas producciones Cornelianas, El Cid, estrenado pocos años antes, y después Cinna. Su afición (aún no ha llegado la hora de que se conviertan en vocación, ahincada y arrebatadora vocación de autor y de actor). Había sentido arraigarse en el colegio Clermont, donde los Jesuitas organizaban representaciones teatrales, ingenuas y espulgadas. Seguía leyendo con ansia, sin interrupción; pero, sobre todo aguzaba su mirada y se fijaba en los diversos tipos y escenas de aquel pintoresco y ya inefable País, lleno de encantos.
Su ambición cultural, quizá ayudaba en aquella ocasión por el propio padre que sentía su vanidad de tener un hijo intelectual, docto, le hace pensar o consentir aunque sin mucho interés, una vez terminado sus estudios de humanidades, en emprender los de derecho, y en 1640 obtiene su licenciatura y el titulo de abogado en lo poco floreciente Universidad de Orleans, donde por entonces solían expedir los títulos mediante una remuneración. Los cual su padre podría permitirse esos lujos que acrecían esa vanidad, aunque Moliere no ejerció nunca la profesión el ya sabia el sentido de entelequia y tópico que tiene la justicia entre los hombres. Y sin embargo habría que imaginar a Moliere encargado a la defensa de alguno de los componentes pintorescos de aquella galloferia parisiense de entonces.
Pero Moliere en sus último contacto con la tradición familiar, ejerció su cargo de tapicero y ayuda de cámara de sus majestad, sustituyendo a su padre en 1642, con ocasión de un viaje que hizo Luis XIII a Narbona. Moliere en cuyo espíritu empezaba ya, sin duda ha plantearse sus teorías y problemas renovadores sobre el teatro, apartándolo y elevándolo de la farsa Burda y limitada, abandono sus quimeras acariciadas en horas solitarias por la realidad más alejada de los sueños y tuvo que seguir al cortejo real en calidad de valet de Chambre, debutando así en aquella profesión. y asistiendo en tal ocasión a la caída del favorito Cinq-Mars. Aquel alejamiento duro varios meses a regresar, su Estado de animo le hizo encubar todas las rebeldías. Como apunta Pierre Brisson, "se siente lo menos tapicero posible. Su propia cultura le hace ver lo absurdo de su papel. Pasa cierto tiempo indeciso entre conformismo ancestral por un lado y sus ambiciones y propósitos para lo por venir, arraigados ya en su interior. Su mismo temperamentos contemplativo (más adelante le llamara a Moliere el contemplador), que marcara sus vida entera en sus momentos más difíciles le impiden decidirse. Aunque las pasiones maduran lentamente en Moliere, toman, no bien se declara, un ardor extraordinario. Se va separando de lo suyo y siente que se borra en el todo recuerdo de los años escolares. Trata de variar de ambiente y sobre todo de clima. Le atraen cada vez más los perfiles pintorescos y la vitalidad de la gente de teatro, cuya compañía frecuenta asiduamente. Aquella fue la época, sin duda en que entró en relaciones cordiales con Tiberio y Fiurell, el Scaramouche, Bufo Napolitano de la antigua comedia Italiana, que vivió hasta 1694; el arte de aquel farandulero era ya mucho menos basto que el de Turlipin, y orientaba la farsa hacia ciertas gracias del ingenio, más finamente literarias. Junto a él Moliere empieza a percibir la importancia que tenía aquel generó la parte reflexiva.
Pero va a ocurrir en su vida un acontecimiento donde Moliere a su 20 años va a conocer a la familia Bejart o Bejard; ese encuentro hay que situarlo evidentemente, en esa época, es decir a mediados del año 1643. ¿Quienes eran los Berjard? A pesar de lo han supuesto algunos biógrafos, no eran vagabundos desarrapados ni muertos de hambre. El padre José Berjart ostentaba el cargo de Ujier de la audiencia llegando en grandes ocasiones hasta afirmar que poseía el título de fiscal en el Chatelet, sede por aquella época de la jurisdicción criminal. En realidad su pasado era algo turbio: Había corrido no se sabia que aventuras y vivido gracias a toda clase de recursos, entre ellos el de desempeñar papeles de actor trágico bajo el nombre de Belleville. Su persona no contaba ni era tenida en cuenta para nada entre sus familiares. Su mujer la gruesa María Herve, era la que regía el destino de los suyos.
Tenía 4 hijos 2 mujeres y 2 varones, José, Magdalena (que contaba entonces unos 24 años, Genoveva, 6 años menor que su hermana, y Luis.
De los varones José era tartamudo y Luis algo cojo. La vieja Herve había preparado a su 2 hijas para que aprovechasen las ventajas que podían proporcionarles la debilidad de los hombres, si sabían componérselas. Así Magdalena que había asimilado aquellas lecciones prácticas, era ya madre por segunda vez. A los dieciocho años conquisto a un señor Conde de Modena, acaudalado Hidalgo de Aviñón, de costumbres libertinas, aventurero y militar a rachas. Y tuvieron su primera bastarda Francisca, nacida hacia 1638, al parecer. En 1642, es decir, casi a raíz del encuentro con Moliere se fija la fecha del nacimiento de su segunda bastarda en cuyo bautizo fue madrina la abuela María Herve; pusieron a las niña los nombres de Armanda- Gresinda Clara- Isabel; Esta niña que iba a convertirse más adelante en la esposas legítima de Moliere. Sobre esto se ha venido suscitando una larga y oscura discusión entre los Molieristas, Divididos en dos bandos que han buscado sus argumentos respectivos, basados en documentos. Unos sostienen que la primera bastarda Francisca es inexistente y que se trata de un subterfugio para encubrir la existencia de Armanda; y otros afirman que Francisca existió, y que Armanda - según las declaraciones que figuran en el acta matrimonial de Moliere, primero y en la del segundo casamiento de aquella con Guerin d'Estriches después - era hermana de Magdalena. Pero las más recientes búsquedas documentales han aprobado de que Armanda fue hija única de Magdalena. La verosimilitud de esta afirmación se complementa observando como eran los Berjart, cuales su vida y idiosincrasia y por silencio elocuente, Moliere tuvo que sufrir más que nadie las envidiosas y procaces acometidas de varios libelistas, llegaron hasta imputarle la paternidad de Armanda. Calumnia absurda a todas luces, ya que es evidente que Moliere no conoció a Magdalena Berjart hasta 1642 o 1643, y Armanda nació en 1638 cuando Moliere estaba aún en el colegio Clermont y tenía 16 años. La baba de aquellos anonimistas conserva a nuestro días y trata de dañar la integridad moral de Moliere.
Se rumoreó incluso, que no fueron estos, con el Conde de Modena, los primeros amores que había tenido Magdalena.
Moliere toma la decisión, se siente el capaz de enfrentarse.
Ya no con su padre, con sus familiares o con la censura ajenas, si no con el mundo entero y con los dioses y en Enero de 1643 comunica - quizás por escrito, pues Moliere ya no viva con su padre - Juan Poquelin su resolución irrevocable: Quiere ser cómico. El honrado tapicero protesta y grita, aunque sin llegar a otros extremos, que acaso esperara su hijo. Instigado, probablemente, por otros familiares suyos, Poquelin envía como embajador para que disuada al hijo a un antiguo preceptor de este en su infancia, Juan Pinel, hombre blando y de pocos recursos persuasivos, y resultado fue que Pinel quedo convencido por el arrebatado farandulero de Moliere e incluso rogó a este que le admitiesen en su compañía para desempeñar los papeles de doctor pedante. En efecto, ingreso y trabajo algún tiempo en dicha compañía usando el seudónimo de Jean de la Couture; todo lo cual parece el argumento más real de una farsa de Moliere.
Así pues, Juan Poquelin ante la indomable obstinación del joven, tuvo que ceder; aunque solo conociese una de las causas que motivaban aquella vocación ignoraba la otra: El ansia amorosa indiscutible entonces, de Moliere por Magdalena Bejart. Esta decisión del Poeta llevo anexa otra, tomada por esa misma fecha, y que quizá dolió más hondamente al padre. Decisión que era como la ruptura con la vida facial, regular, burguesa, con tradición familiar. Moliere deseaba renunciar oficialmente a la futura o sucesión en el cargo de su padre este tuvo que pasar también por ello; pero pensando en esa tradición tapicero de los Poquelin, traslado esa futura a su segundo hijo (aunque, como este murió en 1660, Moliere volvió a recobrar entonces ese cargo, sin bien de modo nominal en cuanto a algunas de funciones; y le fue en ello, como una ayuda, en su doble calidad de poeta y de director de la compañía). Sin embargo pensar de lo naturales que era, en el fondo su protesta y su disgusto, Poquelin entrego por entonces a Moliere 630 libras como anticipo sobre su parte de herencia materna; eso si como más adelante y en otras ocasiones, mediante recibo debidamente firmado, en el cual Moliere hizo constar al mismo tiempo esa renuncia suya al cargo de maestro tapicero y ayuda de cámara real.
Moliere se mudo de casa enseguida a otra de la calle de Thorighny, a dos pasos de la Perle, donde vivían los Bejart. Se iniciaron febril y entusiásticamente los proyectos teatrales, verdaderos Chateaux en Espagne. Van a formar una compañía, al alquilar un local a elegir un repertorio, compuesto de tragedias sobre todo (pues Moliere ha tenido ya una brillante actuación en papeles de princesa trágica). Muere por entonces en viejo Berjart, lo cual retrasa un poco las cosas. Hacia el mes de Mayo el asunto se concreta. Logran reunir diez cómicos en total, entre mujeres y hombres. Y el 30 de junio de 1643, en casa de María Herve viuda de Bejart, se firma el acta de asociación para constituir la compañía, denominada "El Ilustre Teatro", compañía heterogénea. Daré su composición ya que aquellos faranduleros merecen figurar en el cartel de la prosperidad quedaron englobados en la denominación enfants de famille. Figuraban allí Magdalena Bejart y su hermana Genoveva que tenía entonces 19 años, linda y anodina; José (el hermano mayor) Luis el cojo contaba solo con 13 años; el primo de un poeta. Aficionado al vino el joven Bonnefant, pasante del procurador; y el mencionado y inefable Juan Pinel Magdalena Malingre, hija de un ebanista; una actriz la hermosa Catalina des Urlis; Denys Beys, actor; Clerín hermano de otra actriz del teatro Parisiense del Marais, y Moliere como uno más sin categoría de jefe.
La vida del comediante Moliere empezaba en el mes de Setiembre quedo resuelto el local arrendado por tres años (juego de pelota de los metayers - aparceros o colonos) en la puerta de Nesles (actual calle Mazarine), en el precio anual de 1900 libras, cuya doceava parte según costumbre, debía pagarse por anticipado. El útil del Pinel se presto del padre de Poquelin la suma de 200 libras, lo cual consiguió su presento de pago de unas deudas contraigas por Moliere se firmo entonces el contrato fue Magdalena quien dirigió todo. La compañía llamo al concurso de tres músicos, amado de orquesta. Se efectuaron las obras necesarias en aquel local - palcos y patio- mientras <<>> encontró ocasión de actuar en Ruan con motivo de la feria del perdón, allí pues sin duda donde debutaron, llevando de repertorio, varios dramas y tragedias algunas de Corneille su instancia en dicha ciudad se promulgo hasta otoño, y en Diciembre los asociados volvieron al unirse en París la sala casi terminada; se acercaba el día magno de la inauguración cuando Magdalena observo que los acceso al teatro resultaban pequeños para los carrozas. Contrato entonces al Leonardo Aubri, soldador ordinario de los edificios reales, la pavimentación del terreno delante del juega de pelota. Y Llego el día señalado el Primero de Enero de 1644 Probablemente no se conoce cartel de apertura. Pero la inauguración resulto desastrosa en todo sentido, y acabo entre gritos, protestas y algazara; no apareció ni una carroza. Comenzaron las preocupaciones los disgustos y los embrollos. Moliere debió imponer su autoridad, secundado por su amante y compañía Magdalena Bejart. Y continuaron las representaciones y la lucha tampoco se conoce exactamente el repertorio que dieron a conocer; pero Voltaire se refiere a una tragedia titulada Artajerjes, de un poeta Magnon. Impresa en 1645, y <>. Hacia el final de esa primera temporada, contratan a un bailarín, Daniel Mallet. En este autentico documento, llegado hasta nosotros, y que tiene fecha de 28 de Junio de 1644, aparece por primera vez el apellido Moliere. No se sabe por que y donde tomo el este nombre, aunque había existido un novelista, Moliere d' Essartines, autor de la tragedia Polixena, y un bailarín músico y poeta Luis de Mollier contemporáneo este más cercano de Juan Bautista de Poquelin. Continuo la mala racha para la compañía se le unieron tres nuevos asociados entre ellos un autor y poeta, Nicolás Desfontaines; fueron acogidos con los brazos abiertos. El público no acudía más a los teatros de Marais y del hotel de Borgoña se separaron dos de los fundadores del Ilustre Teatro: Catalina Des Urlis Y Bonnefants, el ex pasante del procurador. Era preciso recurrir a los prestamos un consejero, mayordomo del Rey, adelanto 1100 libras la viuda de Bejart dio como garantía su casa de la calle de Perle, ya hipotecada. Pero el desastre los persiguió aún encarnizadamente. Los asociados que quedaban se entregaron a los usureros. Moliere empezó a darse cuenta de la repulsa que provocaban la profesión de cómico, aquella profesión que el cura de su parroquia llamo <>. Pero su energía lo superaba todo; estaba decidido a seguir luchando y se ato con más fuerza a Magdalena.
Si aquel teatro no atraía al público era por estar mal situado. Rescindió entonces el contrato del juego de pelota y arrendó otra sala en la cruz negra, cerca del puente de San Pablo (actual) malecón de los Celestinos). Aquel nuevo intento no alcanzo tampoco el menor éxito, siguió el desastre. Empezaron a sublevarse los diversos acreedores; entre ellos figuraba, como uno de los más furiosos, el comerciante que les había suministrado las candelas para el alumbrado; a este se unieron otros, todos por facturas más bien módicas. Y el 2 de agosto Moliere era encarcelado en el Chatelet para responder de unas deudas por valor de 142 libra. Pasaron unos días y la suma aumento rápidamente; era indispensable una fianza para verse puesto la libertad. Entonces, Leonardo Aubry, el maestro soldador, que había entablado amistad con los cómicos, se hizo responsable de la deuda (el hijo de aquel buen hombre se casaría más adelante con Genoveva). A los pocos días Moliere volvió a ser encarcelado; y esta vez salió gracias a la ayuda pecuniaria de su padre. Pero el negocio teatral seguía marchando mal. La compañía resistió todavía unas semanas; pero los disgustos y jaleos aumentaban. Había que adoptar una decisión radical; no les quedo otro camino que renunciar al teatro o buscar fortuna en otra parte Moliere y Magdalena, quizá a iniciativa de el, decidieron marcharse de París. Y antes de finalizar aquel desdichado año de 1645, en pleno invierno, los supervivientes de la compañías, los fieles, agrupados en una segunda asociación, cargados con sus equipajes y su atrasó, tomaron el carromato, salieron de París y desaparecieron hacia Chartres por la carretera de Burdeos. La reducida compañía se unió o quedo absorbida, mejor dicho, muy pronto por otra, que gozaba de cierto prestigio: La del actor Dufresne. Junto emprendieron una gira por ciudades y pueblos de los Medio días. Hay escaso datos sobre las andanzas de Moliere y los Bejart en esa obligada salida a provincias, que duro desde fines de 1645 al otoño de 1658; es decir, más de doce años. Doce años de actuación, llenos de altibajos, pero gracias a los cuales se templo para siempre la enraizada vocación escénica de Moliere. Estuvieron en Burdeos, donde lograron la protección del duque de Espernon, gobernador por entonces de Guyena. Algunos biógrafos de Moliere creen que aquellos protección no fue desinteresadas, y que influyeron en ella los encantos personales de Magdalena Bejart, ya que el duque había sido ya amigo íntimo de la actriz. Existen en efecto, una alusión a ello en estas altisonantes frases de gratitud que el mencionado poeta y dramaturgo Magnon escribió al duque en el prologo de su tragedia Fosafat: <> Comenzó entonces el terrible y duro aunque al mismo tiempo alegre vagabundeo de aquella heroica compañía, entre privaciones e inquietudes, amarguras, incomprensiones y repulsas de algunos de aquellos públicos pueblerinos. Pero Moliere estaba ya vinculado a su profesión de actor (su vocación de autor permanecía en una Estado latente, sin dar fruto todavía).
Refiriéndose a esa agobiadora profesión de actor, el mismo dijo más adelante que <>.
En esa larga estancia por la provincias (el y Magdalena añorarían, sin duda a París), la compañía recorrió numerosos lugares, en fechas no siempre conocidos: en 1647, Toulose, Agen, albi, Carcassonnes; en 1648, Montauban, Nantes, Poiniers, Angulema, en 1651, Carcasonne (en este año la compañía continuaba muy escasa de fondos, pues parece ser que Moliere tuvo que hacer un rápido viaje a París para obtener la ayuda de su padre) En Marzo de 1653, hallándose la compañía en Lyon por segunda vez, Moliere estreno ante el publico: L'eturdi ou les contretemps (traducido tendría el titulo el Atolondrado) Lo hizo al darse cuenta con cierta desilusión de que no le iba los papeles trágicos, entre cosas, por que padecía cierto defecto de respiración que le hacia recitar entre cortadamente, con una especie de hipo. Más adelante saco un gran partido cómico de aquel defecto. Comprendió que el ambiente el que mejor triunfaba, en que le respondía todo sus recursos, era el creado por el repertorio satírico, de farsas. Entonces bajo esa influencia empezó escribir el atolondrado, pensando tan solo en los públicos en su infancia y de su mocedad, que se deleitaban ante las chanzas de Turlipin, de Scaramouche y Bruscabille. Va el a iniciar un nuevo genero que participe de lo cómico, pero elevándolo y ampliando sus posibilidades, afinando sus perfiles. Antes, Moliere había hecho los primeros ensayos de breves, sin apartarse casi del cañamazo de la farsa Italiana. Aquellos ensayos, balbuceo del nuevo intento se titularon el doctor enamorado, los tres Doctores rivales, Gorgibus en el saco (antecedentes a el médico a la fuerza) y el doctor pedante. De ellos nos han llegado solo dos: los celos de Farfullero y el médico fingido, cuya traducción va en este volumen. El atolondrado tuvo un éxito en Lyon; Moliere desempeño en esa obra el papel del criado mascarilla, de tan arraigada popularidad en su calidad de criado gracioso. En la nota se da los detalles sobre la obra.
La compañía de Moliere se habían enriquecido por entonces según cuenta Voltaire - con nuevos y valiosos elementos: Los hermanos Gros Rene, Catalina de Brie refugio amoroso de Moliere hasta el final, el actor Du Parc, que se había casado recientemente con la hija de un charlatán aventurero, Marquesa Teresa de Gorla. El incluso Magdalena Bejart careció el elenco tomando una decisión que iba a ser trascendental en la vida de Moliere. Magdalena hizo traer del Languedoc, donde la tenía oculta desde su nacimiento, en casa de una dama distinguida, a su propia hija, Armanda, la pequeña Menou, como la llamaban cariñosamente, la que iba luego a pasar a la posteridad como esposa de Moliere. La niña acababa de cumplir los diez años (Moliere tenía entonces treinta y uno). Poseía una gracia y una viveza que chocaron en seguida a Moliere. Y se le ocurrió sacarla a escena en la Andrómeda, de Corneille, que estaba montando por aquellos días. Armanda, bajo el nombre de la señorita Menou, personificaría a Nereida Efira, resucitando los 4 versos que contenía su papel. Quedaba así incorporada a la compañía de Moliere quien lo rodeo desde entonces de cuidados y atenciones paternales.
Desde Lyon la compañía marcho a Aviñon, una ves allí fue llamada a Pezenas a su residencia vecina de la Granges-des- Pres, con el príncipe del Conti, para que actuase durante las sesiones de los Estados del Languedoc, cuya apertura se verifico el 4 de Noviembre durante su estancia en el Pueblo de Pezenas, con frecuencia Moliere visitaba los días sábados la barbería del señor Gely, y en cuyo local existía un gran sillón de madera, al cual estaba fijado un cepillo, destinado a recoger el pago de los servicios. Moliere se sentaba en el y se encargaba de la recaudación. Ello le servia para observar y estudiar el carácter, el lenguaje, los gestos y maneras de aquellos hombres de toda las condiciones que desfilaban ante el: Ese sillón se conserva aún en Pezenas y los de la Región lo llaman <>. Y en el cuál al parecer sintió Moliere la puñalada de la muerte mientras desempeñaban el papel de Argan en el Enfermo Imaginario en el sillón que había utilizado en escena desde 1673 hasta 1880 y que paso al archivo de Museo Tradicional Teatro Parisiense.
EL príncipe Conti había instalado en aquel castillo con su amante madame Calvimon. Pero unos días antes llego allí otra compañía Teatral, la de Corneille preferida por aquella dama. Gracias a la tenaz intervención del abate Cosnac ayudado por el poeta Sarrasin, secretario del príncipe, la compañía de Moliere para actuar ante Conti. Y triunfo; quizá aquel éxito tuvo influencia el hecho de haber sido condiscípulos en el colegio de Clermont Moliere y el príncipe según se ha dicho que la mediación de Sarrasin no fue del todo desinteresada, pues se había enamorado de la bella y atrayente mademoiselle Du Parc. Ellos servio de todas manera separa que el príncipe concediese su protección a la compañía de Moliere y le permitiese titularse con su nombre.
Los ingresos por diferentes conceptos aumentaron el tal forma que su vida se torno espléndida así atestiguan un curioso pasaje de las aventuras Burlescas, de Assoucy el incorregible Bohemio y poeta satírico, que se encontró a la compañía del príncipe Conti en 1655, en una de sus temporadas en Lyon <> y por los <>, <>. <>. En aquella prosperidad económica se nota la mano de Magdalena. La compañía percibe en calidad de extraordinarios gracias al príncipe de Conti: Primero, cinco mil libras ese mismo año de 1655 (que no logra hacer efectivas hasta Mayo de 1656) el siguiente lo pasan también en el Languedoc. Moliere obtiene de la oficina de cuentas una nueva asignación de 6000 libras; antes, en 1650 los Estados habían remunerado espontanea y generosamente a la compañía de Moliere con la suma de 5000 libras (los recibos de esta cantidad y de la que cobraba en 1656, escritos por el propio Moliere, son dos autografías más extensos que han quedado del poeta).
Poco después conoce Moliere en el condado cerca a Lyon a Mignard, el que luego iba ser famoso como pintor de retratos y de historia, y que copio dos veces a Moliere; uno de estos retratos es la más viva y autentica efigie del poeta que haya llegado hasta nosotros. Conocimiento convalidado a través de los años, en una amistad íntima que duro hasta muerte. Moliere dedico un largo poema encomiástico a la obra pictórica una gloria, efectuada por aquel en la cúpula de la iglesia del Val-de-Grase, de París; y Magdalena Berjart nombro a Mignard su albacea testamentario en el hecho de muerte.
Desgraciadamente, la protección del príncipe Conti a la compañía ceso al cabo de tres años, es decir, hacia a 1657. ¿Motivos de esta determinación? las censuras insistentes que dirigió al disoluto noble el obispo de Aleth, alimentadas por el abate de Roquette (a quien Saint Simón señala como el original de Tartufo), produjeron finalmente su efecto. El príncipe atravesó por una honda grises espiritual y se propuso abandonar aquella vida que tanto le reprochaban paso de aquella cordialidad extremada con Moliere y su compañía, de aquella grata convivencia, aún rígido criterio moralista de arrepentido, que le hizo escribir al abate de Cirón en esa época, cuando cruzo por Lyon para tomar el mando del ejército de Italia: <> También contribuyo a aquella determinación la boda de Conti con una sobrina de Mazarino antes de lo cual alejo de su lado a madame de Calvimont, su amante oficial. Duro golpe aquel para Moliere y sus compañeros Acababan el poeta cumplir 35 años de edad, edad en la cual escribiera Corneille, el Cid. Pues como advierte Voltaire en su vida de Moliere es muy difícil triunfar antes de esa edad en el género dramático, que requiere conocimiento del mundo y del corazón humano. Visto desde fuera, como señala certeramente Pierre Brisson, <>. Es pese a su talento, el fondo, más fiel su talento, el burgués entre aquellos compañeros suyos, casi gitanos trashumantes. Es sencillo, antimundano por excelencia. Es, en una palabra, el hombre sensato de la compañía. Por estas cualidades, aparentemente contradictorias algunas, la principiante actriz de su compañía la Gorla- la Du Pack por su matrimonio, rechazo las pretensiones amorosas de Moliere, quien era para ella un hombre quieto, reconcentrado casi siempre, Soso, en fin. Únicamente, como ya he dicho el fue fiel y constante hasta el final otra actriz de la compañía Mademoiselle De Brei: fea, pero tierna, sensible, más comprensiva que la marquesa.
En lo físico a esta época de Moliere puede atribuirse el retrato que hizo de el madame Poisson; la esposa de gran actor Poisson, cómica ella también se conoció al poeta en su época juvenil <<>> Después de otras actuaciones siempre por pueblos y días, la compañía que dirigía Moliere fue actuar a Ruan. Obtuvo allí un verdadero triunfo: La seductora Du Parc se convirtió en el ídolo de los normandos. Pero Moliere pensaba siempre a volver a París; ya estaba cerca a la Capital de su ensueño teatral. Le atraía a ella un presentimiento optimista., su larga campana por las Provincias le había enseñado mucho. Era ya un hombre cauto, hábil, decidido, con una gran costumbre de las tablas, a fuerza de actuar ante los públicos más diversos y difíciles. Hizo varias escapadas a París en busca de apoyos; La suntuosidad de su vestuario y de la mise en Scène de su compañía disciplinada, en la que actuaban autenticas beldades, era conocidos en la Capital. Moliere volvió a encontrar allí la protección de su Augusto condiscípulos fue presentado incluso Monsieur, el único hermano del rey, a la reina madre, al propio monarca. Y logro por fin la anhelada autorización para representar en su presencia. Su ilusión iba a realizarse. Desde aquel atardecer invernal de 1645 en que Moliere o los restos de su primera y unido a otra había salido derrotado de París, hasta este regreso a la gran ciudad formado el poeta, actor templado por el duro contacto con la vida errante de la farándula con un nuevo bagaje de esperanza había transcurrido nada menos que 13 largos años. Iba a iniciarse un rápido y esplendoroso de medio día en la vida y las obras de Moliere; el alba quedaba atrás desvanecida su luz primigenia, que había alumbrado ese largo intervalo las andanzas del poeta.

EL MEDIODÍA.-

Moliere volvió nuevamente a París en Otoño de 1658. Luis XIV tenía entonces 20; reinaba desde los 5, bajo la regencia de su madre, por lo cual su carácter poseía ya las grandes cualidades y los grandes defectos- de más peso aquellas que estos, Juzgando serenamente haría famoso su reinado. Solo debía transcurrir 3 años para que, muerto o Mazarino, empuñara personalmente las riendas del Estado.
Cumplidos los diversos trámites y conseguida como queda dicho la real autorización Moliere se presentó con su compañía ante sus majestades, altezas, la corte tora el 24 de Octubre de aquel año en el palacio de Louvre una donde habían montado un pequeño escenario en la antiguo sala de las guardias.
La obra con la que iba actuar en tal solemne y emocionante ocasión en especial para Moliere - era Nicomedes, la tragedia de Corneilly, estrenada cuya acción ocurre en Bitinia en siglo II antes de Cristo y en los grandes sentimientos - valor, generosidad - abnegación va enmarcados en el verso sonoro, directo , sobrio del inmortal poeta trágico asistieron a la representación los actores del hotel Borgoña con el ánimo más inclinado a la desdeñosa compasión a la que la endivia ya que trataba de una simple compañía de Provincias. El éxito fue alentador la rígida etiqueta cortesana de aquellos tiempos; y a el contribuyeron especialmente las primeras actrices Magdalena Bejar la Du Parc ty la de Brie, con su belleza su atractivo y su dulzura. concluir la representación, Moliere, en un impulso posiblemente deliberado hizo descorrer la cortinas avanzó hacia a las candilejas, tranquila y satisfecho y siempre diplomático <>. Su gentil oferta fue bien acogida y el rey otórgale el permiso. Moliere, encontrado, representó el doctor enamorado, una de esas farsas (I) cuya pérdida posterior lamentable Boileau> La sala regocijante de aquella breve nuestra de su repertorio y la cómica de su autor en el papel principal provocaron las risas unánimes Moliere triunfaba en su peligroso y difícil debut.
El rey quedó tan satisfecho de la compañía que el día siguiente les permitió establecer en el emplazamiento actual de la columnata del Louvre, pero para que actuase allí, alternado con los comediantes Italianos. Le fue concedido el titulo de <>.
Y dio en ella su primera representación pública (2), el día 2 de noviembre. Moliere y su compañía había recibido con toda fortuna el espaldarazo del público más selecto de la capital. Tenia que mostrarse a la altura de aquel éxito. Y para ello Moliere, sagaz directo de escena, siempre renovador, empezó por preocuparse en vigilar severamente la pronunciación y la manera de declamar de sus actores buscados ante todo, con un afán de innovación renovables revolucionaria en aquellas épocas, la naturalidad, evitando el énfasis, el engrosamiento escénico, tan habitual por entonces. Este sistema, tan sensato y acertado, provoco cierta reacciones contrarias, al principio trágico especialmente. Pero aquellas muestras de hostilidad iniciales se convirtieron pronto en el mejor triunfo cuando Moliere presentó sus comedias el atolondrado y el despecho amoroso, por este orden. Exito que culminó el 18 de noviembre del año siguiente - 1659 - al poner en escena las preciosas ridículas, en una misma velada y programa excepcional, después de Cinna, de Corneille. Al terminar la representación salió un grito del patio, repetido después por la posteridad: Animo Moliere es una buena comedia. La influencia del público fue tal para presenciar la obra, que, a fin de reducirla, obteniendo un mejor beneficio al mismo tiempo, la compañía aumento el precio de las localidades. La corte hallábase entonces al pie de los pirineos, donde se negociaba la paz con España y el matrimonio del joven monarca. La obra fue enviada allí y logro gran éxito como en París. Según Jean Sangráis (fino y espontaneo poeta, contemporáneo de Moliere, que fue secretario de Madame de la Fayette).
Ante aquel éxito, que le <<>> haciéndose confiar en su talento, Moliere afirmo: <> en efecto, iba a proceder la serie de sus triunfos en cresendo. el 28 de Mayo del año siguiente - 1660 - unos días antes de celebrar el enlace nupcial del rey con María Teresa de Austria y para festejar aquel acontecimiento, fue el estreno de Sganerelle o El cornudo imaginario (2), obra en la cual predomina lo cómico sobre los real y humano pero que volvió a ser las delicias del gran público sobretodo por la magnifica creación que hizo Moliere del personaje central, Sganarelle. Se dieron cuarenta representaciones seguida de octubre de ese año, Moliere se traslado del teatro del Petit-Bourbone (derribado para efectuar las obras de la columnata de Louvre, como ya he dicho) al del Palais - Royal, que le concedió también el rey teatro este mandado construir por el cardenal Richelieu con toda su suntuosidad para estrenar en el su destacable tragedia Miramo, escrita en colaboración con Lesmarets, en medio creo poeta protegido de su eminencia. El 4 de febrero estreno Moliere en la nueva sala su drama Don García de Navarra, inauguración poco brillante, pues en esa obra Moliere no agrado al público ni como autor ni como interprete en el papel principal de don García. Pero el, con su manera de ser practica y cedió el papel a otro de sus actores y retiro al poco tiempo ese drama, que contiene sin embargo valores muy estimables. En esa época encaja el magno acontecimiento que tanto - y tan desdichadamente - influyo en la vida restante de Moliere:
Su enamoramiento de Armanda, la hija natural de Magdalena Bejart. Armanda Gresinda - Clara - Isabel (Familiarmente la Pequeña Menou) era ya por entonces un lindo capullo de Mujer, con sus 20 años. Moliere la tenia su lado espiritualmente desde hacia más de 10 años rodeándola de mimos y de atenciones, adiestrándola en el arte escénico y declamatoria. Sin darse cuenta el mismo aquel afecto paternal se fue convirtiendo en un sentimiento más hondo y trascendental. Ello le impulsaron diversas razones en aquella crisis emocional: Su despego hacia Magdalena mujer otoñal en quien tan solo veía el a su compañera de faenas teatrales a la directora, y a la administradora de la compañía con su actividad jamás desmentida y a su golpe de vista práctico. Y también su fracaso amoroso con mademoiselle Du Parc, La bella y coqueta Teresa de Grola. Cuando Moliere se apercibió de que su atracción hacia aquella seductora Jovencita era amor, no podía ya retroceder: el fuego interno se alimentaba de su propia sustancia. Armanda constituía el único objetivo de su vida, antes el cual desaparecía los demás. Pensando en su diferencia de edades ( Moliere le llevaba a Armanda cerca de 23 años), su perspicaz entendimiento le mostró los peligros que podía provocar en el aquella explosión pasional. Scarron el gran satírico que murió por entonces dejo escrito casi frente a la muerte, un testamento en versos burlescos legando a cada uno de sus amigos, compañeros y adversarios los defectos y cualidades que les estaba públicamente asignados. A Moliere le dejaba el Cocuage (el cornudismo), y aquella ocurrencia tuvo más adelante una lamentable confirmación en el desgraciado matrimonio con Armanda. Scarron lo hizo ingenuamente, sin ningún animo ofensivo, i solo por haber visto representar a Moliere el personaje de Sganarelle, el Cornudo imaginario, de un modo <<>>. Pero aquella pasión debía de seguir fatalmente su curso en la vida del poeta. El 24 de Junio de 1661 mes y medio después de la muerte de Mazarino, nuevo estreno de Moliere: La Escuela de los Maridos y acogido con el mayor entusiasmo preocupado evidentemente con el problema de los maridos burlados que tanto hacia reír, en cambio al público - Insista en su nueva obra sobre aquel tema aún desarrollándolo con nuevas y graciosas variantes. en el reparto el se asigno, entre los dos personajes hermanos, ya maduros y tutores de dos jóvenes también hermanas el papel ingrato del descenso atrabiliarios, rígido, en contraposición en el de Arista, Hombre comprensivo, flexible afectuoso con ello quiso Moliere hacer ver que el Amor todo dependía del modo de ser y de comportarse prescindiendo de la diferencia de edades así podía salvarse todos los peligros obstáculos que esa diferencia plantease es decir, que el gran autor intento mostrar públicamente su opinión sobre aquel espinoso tema; trazarse, por decirlo así anticipadamente como una norma de conducta para su futuro Estado de marido de una mujer mucho más joven que él. Por desgracia, el tan certero psicólogo siempre, se equivocó o quiso equivocarse al tratarse de su propio amor. A esto se debe, como a dicho uno sus biógrafos, <<>>.
El 17 de agosto de 1661 estrenó su obra los infortunios en Vaux, en la magnifica residencia del propio entonces encumbrado personaje el superintendente Fouquet. Obra cuya segunda representación ante la corte (la primera tuvo lugar el 4 de noviembre del año anterior en la sala de Palis - Royal) fue dada en Fontainebleau después de haberle añadido Moliere la escena del Cazador, a inspiración del propio monarca, quién incluso le suministro, al Parecer, el modelo para esa escena.
Y llegó así el año de 1662 en su alborear, el lunes 13 de enero para mayor precisión, se firmó el contrato del esponsales entre Moliere y Armanda Berjart, siendo testigo presencial la viuda de Bejart, María Herve; Magdalena, la madre de Armanda (aunque figuro en dicho acto como hermana suya) y por parte del poeta, su padre, Jean Poquelin; su segundo hermano Luis, y su cuñado Andres Boudet. La boda se celebro en San Germain el Auxerres (esa sugerente iglesia de estilo gótico situada junto al Louvre, el la calle de este nombre) el también lunes 20 de febrero siguiente. Según el contrato, Armanda tenia <<>>. Armanda era ya la esposa del gran Autor aunque figurase siempre con el nombre de Mademoiselle lo cual se debe quizás a que por entonces dábase el tratamiento de señorita a las mujeres casadas que no tenía título nobiliario.
Cual fue la actitud exterior y reacción íntima de Magdalena Bejart ante aquel suceso se resignó con aquel traspié sentimental, hecho precisamente en favor de la persona más allegada a ella. O comprendió que era ya imposible ya resucitar el amor de Moliere y quién resultaba preferible buscar el mejor partido y por más cercano y conocido que podía tener su hija. No se sabe; lo único evidente es que ella siguiera conviviendo tranquilamente con los esposos dispensándoles su interés y su afecto y que a su muerte lego todo sus bienes una saneada fortuna a aquella hija, hermana suya ante el mundo.
Es de suponer que aquel matrimonio produjo indudable satisfacción a Armanda: Moliere era ya un autor y un actor de Nombradía, únicamente estimado por el Rey y que obtenía no solo éxito con sus obras, sino también beneficios cada vez más envidiable. ¿Que era ella por entonces? Una pregunta actriz únicamente de escasos medios, sin otro atractivo que su juvenil belleza su innegable Sex-appeal, como diríamos hoy.
Moliere por su parte se consideraba el si evidentemente el más feliz de los hombres. Los triunfos constantes le dejaban deslumbrar a apetecida gloria, doble es su caso, como autor y como intérprete de sus propias creaciones. Como complemento de ello tenia también en amor personificado de Armanda, la beldad que le había visto abrirse en cuya formación cultural y artística había intervenido directamente. Los primeros tiempos conyugales les ofrecieron las mejores dichas. Moliere vivía en su hotel de Auteuil adornado a su gusto;
En aquellas habitaciones pasaría más adelante horas muy amargas de soledad, después de su rompimiento con Armanda.
Allin llevo también a su única hija de pequeñas, para tenerla alejada de la influencia de su madre.
Moliere no dejo por ello de trabajar; su compañía actúo desde el 8 de Mayo hasta el 14 ante la corte en Saint-Germain, y luego desde el 24 de Junio hasta el 11 de Agosto. En octubre a modo de festejo, represento Moliere en su propia casa una obra del exquisito poeta Jean de Rotrou, titulada la hermana. En aquel período de plena luna de miel Moliere escribió La Escuela de la mujeres, obra que fue estrenada el 26 de Diciembre de aquel año de 1662, y que alcanzo el éxito más clamoroso, pese a las protestas de los marido. Recibió mil libras de pensión que le asigno el monarca como premio a su calidad de <> Moliere correspondió a aquel rasgo componiendo esos versos En acción de gracias al Rey, incluido al final de este volumen, y en los que el cortesano se mezcla hábil y graciosamente con el poeta aquel excito irrito a sus rivales, críticos, poetas y actores. De vise le atacó en sus nuevas novelas y Moliere replico estrenando, el 1 de Junio de 1663, sus crítica de la Escuela de las mujeres, obra en un acto, en prosa que alcanzo 32 representaciones consecutivas y que hizo alternar en el cartel con la misma Escuela de las mujeres, de la que era esta segunda una ingeniosa apología. En ambas se advierte la obsesión de Moliere por el problema del matrimonio, sobre todo cuando existe diferencia de edades entre los cónyuges, como en su propio caso ocurría. Con esta ultima obra nuevo motivo de emoción para el debuto en París Armanda, su esposa, aunque en los carteles figuran con su apellido familiar, desempeñando el papel de Elisa su gentileza y juventud lograron la aprobación del público. De vise replico a su vez con su comedia Celinda, que hizo imprimir, y Edme _rsault, uno de los más furibundos y constantes detractores de Moliere, autor Dramático del montón, logro que representasen en el hotel de Borgoña El retrato del pintor, sátira enconado contra Moliere. Este, a instancias del rey, opuso a sus enemigos su nueva obra la improvisación de Versalles, comedia en un acto y en prosa, estrenando el 3 de Octubre de aquel año en Versales, en la que desenmascara la envidia de los grandes actores parodiando su arte escénico e insistiendo en su predilección por la manera de representar sencillo y natural. Jacobo de Monfleury, hijo del actor, replicó a su vez con la improvisación del hotel de Conde, donde se burlaba de Moliere como actor trágico. En tales escaramuzas apasionadas, el rey dicho sea en su honor tuvo el buen gusto de ponerse de parte de Moliere, concediéndola , como ya he dicho, una pensión de mil libras Racine escribió por entonces de una carta: <> En efecto no solo esa acusación calumniosa cayo en el vació, sino que además el rey dio a seguido nuevas pruebas públicas de su aprecio a Moliere.
Como compensación de aquellos ataques, el 19 de enero del año siguiente 1664 Moliere tuvo una gran satisfacción: el nacimiento de su primer hijo. En la ceremonia del bautizo de rumbo! celebrada el 28 de Febrero siguiente en la iglesia de Saint Germain el Auxerres, fue padrino el rey y madrina la infante María Enriqueta de Inglaterra su cuñada, representados ambos por dos nobles de la Corte: el duque de Crequi y la maríscala Du Plessis.
Esta rápida e ininterrumpida serie de triunfo de Moliere provocó nuevos ladridos en la jauría de envidiosos. Pero también, como recreación, hizo que se elevase las voces de algunos de sus compañeros de gran altura literaria, entre ellas, la justa fama que lograron después Boileau envió a Moliere un saludo poético por el año nuevo, a Propósito del triunfal estreno de la Escuela de las mujeres. Saludo que ha hecho famoso la posteridad y que comienza con estos versos.
Boileau fue también el primer que, con certera visión, denominó a Moliere el Contemplador, sobrenombre que es el mejor elogio.
Pero Moliere siguió recogiendo éxitos y laureles. Ese mismo año de 1664 fue estrenando, el 29 de enero, el casamiento a la fuerza, en el Louvre (y el 15 de Febrero en el Palais- Royal). En 8 de Mayo su compañía presentaba la princesa de Elida en versales (I) y el 12 de este mismo mes, los tres primeros actos de su Tartufo, con el consiguiente y sensaciones escándalo, suscitado por todos los elementos encontrados de la fábula, es decir, de la mojigatería, del falso fervor; fuerzas poderosas con las cuales tuvo Moliere que enfrentarse y que combatir largamente, aunque saliendo vencedor al final. El 4 de Agosto, Moliere para demostrar la falta de pecaminosidad de esa obra, dio una lectura de ella en Fontainebleau ante el cardenal Chigisobrino y legado del papa Alejandro VII
A pesar de la aprobación de aquella eminencia, el 31 de ese mes Moliere elevo al rey su primer Memorial en defensa de la obra y de si mismo. El 25 de septiembre dio una nueva representación privada del Tartufo en la residencia de Monsieur en Villirs Cotterests, manteniendo la obra hasta el 23 de Octubre en Versalles.
Por entonces en esa contrapartida de dolores que lleva siempre la vida consigo tuvo Moliere la tristeza de perder a su primer hijo. Las disensiones entre el matrimonio habiéndose iniciado ya, y aquel golpe, que los afectaban a ambos entrañablemente, sirvió, no para unirlos en la desgracia, sino para separarlos. La Primera ruptura de los esposos se fija en esa época. Sus relaciones se redujeron a las naturales entre campaneros de escena; el corazón de Moliere sangraba sin cesar.
El 29 de Noviembre dio Moliere la primera representación de su Tartufo, ya en cinco actos, y por orden del Conde, en la casa de campo de la Princesa Palatina, en Rain. El 5 de Febrero de año siguiente 1665 estrenaba Don Juan o el convidado de piedra, drama influido francamente por la literatura española , como veremos al tratar de sus obras y que promovió también violentas, protestas. Un jansenista molierofobo que se firmaba el <>, denuncio la obra, logrando que fuese retirada de la cartelera. Pero el rey, sin embargo, contrarresto aquella reacción, haciendo objeto a Moliere de nuevas distinciones: elevo su pensión a 6.000 libras (más de 30.000 francos, de los francos con todo su valor) y pidió a su hermano que le cediera su compañía teatral, que ahí en adelante, se llamo Compañía del rey. Entre tanto, Moliere tuvo una nueva alegría en su lamentable vida conyugal: Armando que dio su segundo vistazo una niña, que nació el 3 de Agosto de 1665, y fue bautizada con los nombres de Esprit Magdalena. Cosa singular: fueron sus padrinos en la ceremonia los auténticos padres de Armanda, los verdaderos abuelos de la recién nacida: el señor de Modena, aquel, primer amante de Magdalena Bejert y esta.
Moliere sigue como autor, ya en pleno auge. El 14 de septiembre de ese año estreno con gran aplauso el Amor Médico en Versalles, y el 22 en su teatro del Palas Royal. Su dolencia, agudizada por el incesante trabajo y los pesares íntimos, surge por entonces con los primeros síntomas mortales; el día anterior a la Nochebuena, Moliere escupió sangre y estuvo gravemente enfermo, no reapareciendo en escena hasta el final del invierno. A principios de Enero del siguientes año, el 22 muere Ana de Austria, que había sido admiradora de Moliere e incluso protectora suya, al presentarse el en París; pero que luego se puso al lado de la cábala y acabo siendo antimolierista. A poco, en Febrero muere también el primer protector y amigo de Moliere, el príncipe de Conti. Moliere entregado totalmente a su trabajo, en su doble vocación de autor y actor, es cada vez más mimado y distinguido por el rey. Esto suscita agudas envidias entre los cortesanos ahora y cosa singular, entre algunos servidores humildes también. Así se cuenta lo sucedido un día en que Moliere se presento para hacer el lecho del soberano: Este porque los tapiceros reales gozaban de cierta nobleza y podían titularse ecuyers (escuderos); eran 8 por aquel tiempo y servían por turnos de 2, según los barrios en que vivían, es decir, por trimestre, teniendo 300 libras de gajes. Ayudaban todos los días a hacer el lecho del rey a los valets de Chambre efectivo, estando además, bajo su custodia, en los sitios de residencia de la Corte, el moblaje que compro de su majestad, que ellos mismos construían. Ese día, el ayuda de cámara, al acercarse Moliere para aligerarle en aquella tarea, se retiro bruscamente, diciendo con desprecios que no quería compartir su servicio con un cómico. Otro de los ayudas de cámaras Bellocq, poeta aficionado, se acerco inmediatamente y dijo: <<>> Esos mismos ayuda de cámaras sentían también escrúpulos en compartir con Moliere la mesa del dispensor real. Moliere al darse cuenta de sus desprecios, dejo de presentarse en aquella mesa. enterado de ello el monarca dijo a Moliere una mañana, a la hora de levantarse: <<>>. Como único argumento para demostrar su disconformidad con la obra de cuyo estreno venia al; encontrarse a Moliere e inclinarse este para corresponder a este su saludo, le vacío bruscamente la cabeza y la restriego brutalmente contra los botones de su casaca, diciendo <>. El rey, al enterarse del tal desmán testimonio su indignación a aquel cortesano de vesanico y consoló a Moliere con todo afecto. y quizá entonces le animó a que escribiera otra comedia burlándose de sus feroces enemigos, encargo que cumplió el poeta estrenado La Improvisación de Versalles, donde los coloca de nuevo en la picota mostrando sus ridiculeces. Aquel mismo año del 1666, el 4 de Junio estreno sus comedias estelares, la que con Tartufo y el avaro componen la trilogía, suma a su teatro; me refiero al misántropo.
Tardó cerca de 2 años en termínala, pues trabajo en ella con intermitencias. Como señala certeramente Pierre Brissón, esta obra <<>>. La planteo a raíz de su primera ruptura con Armanda. Y precisamente esta obra logro Armanda el éxito más resonante de toda su carrera, en el papel de celimena, ese papel famoso que al correr de los años han desempeñado las estrellas indiscutidas de las compañías teatrales; pero ya por entonces era Armanda la estrella de aquella formación.
Ramón Fernández afirma en su libro de Moliere que es la obra de los entendidos y quizá no lograron un éxito tan clamoroso como otras suyas, de menos entrada, seguramente. Era realmente su propia amargura la que ponía Moliere al desnudo. Acaso su tragedia amorosa consistió más que en esa diferencia de edades (que no pudo compensar ni su genio ni su conocimiento de las mujeres) o en las achaques de su dolencia que restaban de buen humor, o en su carácter dulce, pero serio y reservado, contemplativo (ya que las mujeres suelen adorar a los hombres llamados de acción); Acaso esa tragedia consintió, repito en un leve detalle trascendental, sin embargo, para una joven coqueta del tipo de Armanda: La fealdad de Moliere.
Su fealdad, que el utilizaban recurso cómico para regocijar al público le envolvía en un complejo de inferioridad, sobre todo en un tiempo como aquel, en que todo se movían en torno a la belleza física lo mismo en hombres que en las mujeres; y esto desde el propio monarca, a quien se consideraban como el varón más apuesto y gentil de Francia. La neurastenia de Moliere, su hipocondría, su misantropía, agudizada por pesares conyugales, no podía el contrarrestar con su talento y su sensibilidad; era el marido feo y ya no joven de una muchacha bella, seductora y ansiosa de brillar y de ser admirada, agasajada. Sin embargo aparte de su drama intimo, Moliere resultaba el hombre afortunado por excelencia. El éxito de sus obras acreciese en cada estreno; era el poeta predilecto del rey le adulaban los grandes de la corte, obtenían sus servicios, vivía con todo Holgura por sus ingresos de 30.000 francos de renta. La misma envidia que le demostraban sus enemigos revelaban su categoría privilegiada pero su amargura se nutria de aquel fracaso amoroso, el hubiera dado su gloria por un amor feliz, compartido por que seguro y lo tuvo hasta su muerte- enamorado de Armanda; ante sus coquetearías, ante sus infidelidades más menos veladas, ante su despego y su incomprensión Moliere se alejaba de ella y sufría; pero continuaba amándola y en el fondo perdonándola. Como afirma Rochefoucauld, <>. A Moliere precursor del mejor humorismo. Puede aplicarse. En aquella su vida doliente de misántropo, la amarga exclamación de su moderno conterráneo Jules Renard, uno de los mejores tipos representativos del humor francés: Que bella me parecía esta vida si en vez de vivirla la viera yo vivir>> Aunque a Moliere le esperaban nuevos triunfos y nuevos pesares en aquellos años de elevación máxima de la curva de su vida, en su interior había sombras y silencio. Exteriormente brillaba su persona bajo la luz del más esplendoroso y triunfo del mediodía.
En ese año de 1666, después de estreno de el misántropo, Moliere prepararon una nueva obra volviendo al género de la farsa; el 6 de agosto se presento por primera vez el medico a la fuerza y que obtuvo el más rotundo éxito corroborado por la posteridad ya que ha sido esta obra la que mayor numeró de representaciones ha tenido desde su estreno. El 2 de diciembre dio otro estreno, Milicerta, en el festejo con bailable de las musas en san Germain. Luis XIV daba ostensiblemente la razón a Lulli contra él. El favor regio mostrábase al final e injustificada voluble y tornadizo. Moliere comprendió que al termino de su vida, igual que al principio, era le necesario lograr su gloria por sí mismo, con sus obras, ganarse al público sin ayudas. Peculiarmente, el golpe de Estado por Lulli le perjudicaba; pero a Moliere esto podía preocuparle más por sus compañeros que por él, ya que hacia tiempo que gozaba de una renta anual de 30.000 francos. Ante aquel acto, se creo una frialdad de relaciones entre Moliere y el rey. Iba a despuntar el año 1673. La muerte se acercaba ya a su lecho quería tomar posesión de él y apagar la llama genial del artista, deseaba hacer bajar el telón en el desenlace. Moliere se encontraba muy abatido; tosía sin cesar, se fatigaba enormemente, estaba febril, inquieto. Acabo los tres actos de El enfermo imaginario en los últimos días de enero 1673. El estrenó se efectúo en su teatro del Palas-Royal el viernes 10 de febrero siguiente. Hubo una gran entrada, muy remuneradora. No quiero resistir a la tentación y copio para los lectores españoles (así se darán cuenta de los precios y del ánfora de aquel tiempo) Los ingresos de aquel día tomados del subgerente y veraz Registro De la Grange. Dice así la lista:
LIBRAS

Teatro (25 entradas)................ 137
Palcos (25 entradas)................ 544
Anfiteatros (60 entradas)................ 330
Palcos altos (81 entradas)................ 242
Palcos de Tercera Fila (23 entradas)....... 46
> (Patio 394 entradas) ........ 592
Recibió en Total 1892
Gastos ordinarios y extraordinarios........ 373
Una carroza que ha llevado a M. de Moliere a Saint-Germain ............................. 11
A.M Baron, por su maestro de baile ...... 22
Entregado a M. Baron ................... 220
Total de los gasto 620

El 12 y el 14 de ese mes, segunda y tercera representación de El enfermo imaginario. Y amaneció el viernes 17. El día anterior, Moliere sintiéndose ya muy mal, recibió la vista de Boileau; este, conmovido ante su Estado, le insistió vivamente a que renunciase a su profesión de acto. << !Ah! Que me decís? - le contesto Moliere - ! Constituye un puntillo de honor para mi el no abandonarla!>> <> Boileau en aquel momento no comprendió al gran poeta; este pensaba en sus compañeros al decir aquello.
Poco después les hablo así a Armanda y a Baron o mejor aún pareció hablar consigo mismo<<>> Y añadió con voz sorda: <>.
Consistió únicamente en que la función de aquel que iba a ser su último día empezase a las cuatro en punto, retrasando así la hora. Se hizo llevar al teatro; una vez allí se vistió fatigosamente su grotesco atrevió para personificar a Argan; pero el no era, por desgracia suya, el enfermo imaginario, si no un auténtico moribundo. Se pintó, cargando la mano quizá en el colorete para encubrir aquella fúnebre palidez. En tales condiciones salió a escena; la muerte estaba allí, en primera fila, entre los espectadores del patio, pronta a intervenir en escena, a desempeñar su papel cuando sonase la hora del desenlace. Moliere logro resistir, vocación llena de entereza!, los tres actos: hizo, si acaso, algunas muecas de dolor; el público, creyéndolas motivadas por su mímica irresistible, redoblo en sus risas. Debió de haber una tensión emocionalmente entre los actores, que se daban cuanta del Estado de su director. Al llegar a la escena burlesca en que se ridiculiza la ceremonia del doctorado, con una jerga poética franco latina- italiana, y cuando pronunciaba Moliere la palabra sacramental Furo, le sacudió una convulsión que disimuló con otra mueca. Y pudo terminar la representación sin que la mayoría manera de actuar de su gran favorito. Moliere fue llevado por sus compañeros al cuarto de Barón; le recorría un incontenible temblor y se le iba la cabeza. Tuvo aún ánimos para preguntar al joven actor como había Estado el público. Barón le contesto; <><>.
Barón, aterrado, noto que sus manos estaban heladas, y las metió en su manguito para calentarlas. De acuerdo con sus compañeros, le traslado en una silla de manos a su casa de la calle de Richelieu. Una vez allí, le subieron con todo cuidado a su dormitorio, colocándole en un sillón, pues no quería estar en la cama. Barón le trajo una taza de caldo, que Moliere no quiso tomar. <> Se lo trajeron, lo tomo con un poco de pan, y consintió entonces en meterse en el lecho. Pidió a su mujer una almohada que le había ella confecciono, rellenandola con ciertas hojas somníferas. Empezó a echar sangre por la boca en un fuerte acceso de tos. Y ante el espanto de Barón, <>. Solicito entonces los sacramentos; habiéndose negado a acudir dos chaut, su cuñado fue en busca de un tercero. Junto al enfermo estaban dos monjas, llegadas del campo, a quienes daba Moliere hospitalidad hacia unos días. Como alguien ha dicho, <>. Rezo con las religiosas, como un cristiano. Después tuvo volvió su cuñado con un sacerdote, el abate Paysant, y entraron Armanda y Baron, Moliere ya no existía. Eran las diez de la noche; el poeta había cumplido un mes antes cincuenta y un años. El hombre había muerto; su obra entraba en aquel momento en la inmortalidad. Y de la Grange, su [primer actor, escribía sobriamente, con la redacción genuina de la época y la escuela veracidad del hecho en su registro, aquella noche (poniendo como cada vez que anotaba una defunción ocurrida en la compañía o de algún personaje, un rombo ravado de negro, a la izquierda de la página en el comienzo); <>
Los enemigos de Moliere (I) dijeron que había muerto sin sacramentos y esto, unido a la intolerancia de aquel tiempo, agravada en este caso por tratarse de un comediante, creo serias dificultades para su sepelio. No en balde el ritual de París prohibía enterrar en sagrado <<>> Por eso el cura de su parroquia que era de san Eustaquio le negó la sepultura eclesiástica. <> Armanda dirigió el 19 de Febrero una suplica a arzobispo del París'; este tardo tres días en contestar viendo que pasaba las horas decidió ir a Versalles a echarse a los pies del Rey, acompañada de Barón y del cura de Auteuil, que podía dar testimonio de las buenas costumbres de Moliere. Enloquecida dándose cuanta entonces de la que significaba Moliere, cometió en su trastorno, según cuenta la imprudencia de decir Luis XIV que <> puede ser que el rey despidió a los tres peticionarios con bastante brusquedad; pero era el fondo sintiéndose removido, como dos días antes cuando el propio Barón fue a participar la muerte del poeta. Envío a la viuda al arzobispo paro al mismo tiempo escribió al prelado para que pusiera fin a aquella situación lamentable. Y el arzobispo dio las oportunas órdenes, autorizando el sepelio, pero <>. El 21 verificó, al fin, en entierro. Armanda temía una algarada popular la noche de la conducción del cadáver. Cuatro mil menesterosos se agrupaban, ante la casa mortuoria; la viuda repatrío 1200 libras entre ellos, pidiéndoles <<>>. Al pasar el cortejo por la calle Montmartre, cuenta Grimarest, preguntaron a una mujer del pueblo quien era el muerto <> Transcribiré para los lectores el relato de un testigo presencial, Boyvin, uno de los sacerdotes de San Eustaquio: <> Impresionante desfile aquel por la calles oscuras y en silencio, llevando a enterrar a los cuatro días de morir lo que quedaba del <>! Corrió luego el rumor de que su cuerpo había sido sacado de su tumba para ser sepultado junto a la vivienda del capellán del cementerio, en el trozo de terreno acotado para los que morían en entredicho y los nacidos muertos>> Rumor que parece increíble (sin embargo, recordare, como ya se sabe, que al ser exhumados los restos de nuestro inmenso don Francisco de Goya, en Burdeos, se vio que faltaba el cráneo, y sin el yacen en la, ermita de san Antonio de la Florida). Sus cenizas, es cierto, desaparecieron, seguramente por descuido, en alguna monda. Los que se juzgaron sus restos fueron trasladados al cementerio del Pere-Lachaise, en 1817, y allí reposan en un pequeño mausoleo de cuadradas pilastras, junto al de la Fontaine, en el camino denominados de <> de dicha necrópolis.
Así como durante su vida fueron numerosos los liberales con que se ataco a Moliere, amontonaron se después sobre su tumba los epitafios encomiásticos. El primero, uno que le dedico el famoso y valiente jesuita padre Bouhours, coetáneo de Moliere, comienza así.
Pero el más elocuente, clasicista y sentido, aún dentro del estilo enfático de la época, es sin duda el de la Fontaine, que quiere copiar en su sonoro lenguaje original.
El teatro del Palais-Royal, su teatro, cerro en señal de duelo durante tres días, y volvió a abrir sus puertas el 24 de febrero con el misántropo. Barón desempeño el papel de Alceste. Y el 3 de Marzo repusieron el enfermo imaginario, desempeñado el actor Rosimont el papel de Argan. Pero la componía lo había perdido todo con la muerte de Moliere les dejaba sin la cantera genial del autor, sin el director certero, sin amigo seguro y paternal. Ante de las pascuas cuatro de sus mejores elementos se enrolaron en la componía rival, la del hotel de Borgoña. Lulli, el solapado florentino, ya no tenía quien se interpusieran entre el rey sol y su favoritismo: Su frutos y el monarca, que no tenía tampoco que repartía los dones de su capricho, concedido el 21 de Mayo siguiente el teatro del Palais-royal a Luli los restos de la componía de Moliere se ofrecieron, forzados por la necesidad, a la del hotel de Borgoña y fueron rechazados desconsideradamente.
Se trasladaron entonces a la calle del Guenegaud, ostentando aún el titulo de <>. Institución teatral de tan brillante alcurnia y que ha sabido mantener hasta hoy su prestigio con un repertorio clásico casi siempre y también moderno, reuniendo en su seno a los más relevantes comediantes hombre y mujeres de Francia.
Sigamos brevemente el rastro de la familia de Moliere después de la muerte de este Armanda, su viuda, siguió trabajando, retirándose de la escena a los 521 años. Se embasteció al envejecer, aunque conservando siempre su rango y fama teatrales. Vivía con holgura: Moliere habíale dejado unos 300.000 francos. Cedió, años después por 2.200 libras el Don Juan a Tomás Cornelio hermano de Pedro para que este mal arreglase esa obra de Moliere, en versos paso el tiempo. Por entonces sucediole a Armanda una aventura de tipo autentico del Tartufo, <>, que habíase enamorado de ella solo de verla en escena, se dirigió, para poder contemplar más de cerca, a cierta mediadora profesional: la ledoux. Esta conocía a una ninfa llamada la tourelle, que se parecía mucho a la viuda de Moliere, después de unas lentas y difíciles negociaciones, la Ledoux recibió un buen día en su casa al animado presidente y a la presunta actriz. Tuvieron los dos después varias entrevistas en aquella honesta mansión. Pero un día Tourelle falto a la cita acostumbrada el presidente, inquieto y acuciado por su amoroso anhelo, marcho al teatro donde actuaba Armanda. Después de haber intentado inútilmente hacerse notar por la viuda de Moliere con medios discretos, acabo por abordado, y como Armanda se negaba naturalmente a reconocerle, despechado y celoso estallo en francés injuriosas, e incluso se atrevió a emplear con ella argumento de obra. Armanda pidió auxilio, y el presidente fue detenido. Descubriose entonces la treparía, y fueron perseguidas y al final capturadas, las dos pelanduscas. El presidente se vio conde nado a dar una reparación verbal a la actriz ultrajada y las dos mujeres, a ser azotadas desnudas a la puerta del Chaltlet y ante la casa de Armanda; la sentencia lleva la fecha de Octubre de 1675. Entre los cómicos de la componía del Marais, Armanda distinguía a uno de ello, Guerrin, llamada D'Estriche, joven y después, que supo lograr sus favores y luego dominarla, ya en su ocaso femenil y el 29 de Marzo de 1677 la viuda de Moliere se caso con el en segundas nupcias. Casamiento que dio lugar a muchos comentarios y versos alusivos, entre ellos unos que terminaban así:
Mientras tanto, dejaba ella crecer despreocupadamente a su hija, Esprit- Magdalena, que tenía siete años y medio al morir Moliere. Guerin, enseñoreado ya de aquella mujer y de su voluntad, hizo comprar a Armanda una casa con jardín en Meudon, y la arreglo confortablemente con los muebles de Moliere. Tuvieron un hijo; Nicolás. Irriabale a la madre ver como se hacia mujer la pequeña: Convertirse en cruel espejo de su declinar. Era ya Esprit-Magdalena una jovencita alta, bien formada, pocos agraciada, pero de una inteligencia muy aguda y despierta; ante el trato que le daba Guerin, su metalizado padrastro, y ante sus manejos turbios, con los que intentaba despojarla de toda, se fue del domicilio materno, yéndose al convento de la concepción, donde presionaba, sin duda, por su madre, acabo por consentir en firmar un compromiso.
Armanda, desde entonces, envejeció egoístamente, ya sin historia. Ni siquiera la removió la publicación de las obras completas de Moliere, Hacha en 1682 por Vovot con todo esmero y bajo la dirección del gran actor de la Grange, en ocho volúmenes, Edición buscadísima entre los bibliófilos. Se retiro ella de escena, como ya queda dicho, en 1694, a los cincuenta y dos años, y murió seis más tarde, el 30 de noviembre de 1700, habiendo sobrevivido, por tanto veinte siete años a Moliere.
Esprit- Magdalena, cansada de esperar en vano un partido para ella, buscando por su madre, se dejo raptar, ya a los cuarenta años, por un señor Raquel de Montalant, de una familia lemosina noble y pobre, que había sido durante cierto tiempo organista en la parroquia de Saint-Andre- des- Arcs. Celebrose la boda y los esposos se retiraron a vivir a Argenteuil. Esprit-Magdalena en señora de Montalant, murió sin descendencia el 23 de Marzo de 1723 el viejo señor de Montalant la sobrevivió una quincena de años al fallecer el, los objetos y recuerdos de Moliere que había en la casa de Aregenteuil se dispersaron y desaparecieron. El hijo de Armanda y de Guerin d'Estriche, Nicolas, murió también sin descendencia a los treinta años dejando una viuda, sobrina de un sacerdote en casa de esta se conservaron durante cierto tiempo los numerosos papales documentos y manuscritos del poeta que había ella heredado de su esposo. Y cuando falleció a su vez, todo aquel deposito tan único e interesante! se evaporo, por desgracia para la posterioridad. Hasta el punto de que, como he indicado anteriormente, no han quedado como auténticos autógrafos de Moliere más que dos recibos escritos y firmados por el (I) Allí acabaron los parientes de Moliere (2).
Quiero imaginar sin embargo, que en algún sitio del mundo uno de esos bibliógrafos, cazadores siempre en su puesto, con su pacifica, pero turbadora manía, y las municiones universales de sus grandes billetes de Banco, habrá conseguido quien sabe en que vendedor cladistano, Francés o extranjeros alguno de esos manuscritos. Y en su sala de tesoros, Armando de una lipa, encerrado con seguras llaves, con la sonrisa de la posesión! manejara con gesto acariciantes esas hojas, amarillentas cuartillas, con la tinta ya parda, escritas con la larga pluma de ave del genial poeta, gozando del doble placer de la belleza allí encerradas y de ese examen del autógrafo que las encierra y luego las volverá a dejar en un estante, no de librería, sino en uno caja de caudales del mundo, y como ahogada en las tinieblas de acero, el alma de ese original Molieresco.
Tengo que subrayarlo aquí no, para congojo tan solo, sino como pruebas siempre repetida de la falta de perspicacia o de la sobra de envidia que ha imperando generalmente (y que suele seguir imperando) en estas instituciones y que se produce en los países donde existen, haciendo absolutamente cierto el dicho vulgar de que <>. Y me refiero claro es la Academia, de la lengua (<>).
Moliere no perteneció nunca a la Academia Francesa; en el fondo, es natural y casi deseable, que escritores de su talla no ingresan en ellas. Achaca esa ausencia incomprensible el concienzudo y ponderado Luis Simon Auger, académico, a su vez en la primera mitad del siglo pasado (en su vida de Moliere, que precede a la excelencia y cuidado edición de las obras completas del poeta, publicadas en un volumen y dirigida por el mencionado Auger) al <> en que se tenia en aquella época a los <>, pese a la declaración real del 16 de Abril de 1741 referente a los actores, por la cual <> Auger intenta, pues <>. Sin embargo, cuéntase que el manifestarse Colbert su extrañeza de que Moliere no perteneciese a la Academia y su deseo de que ingresara en ella, la docta corporación decidió concederle la primera plaza vacante, a condición <>. <<>>.
Así se hizo en noviembre de 1778, según el oficio cursado por el secretario de la Corporación, el famoso D'Alemabert. Días después la Academia eligió por unanimidad, entre las presentadas, la inscripción siguiente (altisonante y algo engolado, y de la cual era autor el académico Saurin) para el citado busto de Moliere.
SU OBRA

Voy a lanzar una breve ojeada sobre la obra de Moliere; pues Que podría decirse ya sobre ese vasto repertorio Molieresco, en el que cobran vida cerca de trescientos cincuenta personajes Además, existe toda una literatura critica, ya no sobre cada una de las creaciones, ello por las plumas francesas y universales de mayor y mejor solvencia.
Moliere fue ante todo el creador de la verdadera farsa, cuando el empezó su vida agitada de farandulero (aún manteniendo desde entonces su calidad de Contemplativo); Cuando Empezó a Incubarse Su Obra en su cerebro y en su corazón; cuando se hallaba su subconsciente en este trabajo de procreación, la farsa solo poseía unos caracteres bufos, de gracia demasiado simple y chocarrera, superficial, Moliere vio todo el partido que podía sacar de aquel genero elevándolo, ampliando su horizonte, dándole hondura, dimensión, carácter, aunque sin prescindir de sus elementos esenciales - movilidad, contrastes -; ello le consiguió el sobrenombre de dios de las risas. Yo veo repito, a Moliere como uno de los primeros <> del teatro, en el sentido moderno y verdadero que abarca ese calificativo; es decir haciendo que su obra vaya de lo trágico a lo cómico, o , mejor aún mostrando la tragedia de lo cómico y la comicidad de lo trágico, por eso en el admirable Goethe, gran lector de Moliere dijo con certero sentir que el <><<>>.
Moliere fue asimismo un magnifico creador de almas, pasiones; es decir de caracteres. En sus obras, como comprobara el lector, cada personaje posee su carácter, desde el más insignificante lacayo hasta los grandes tipos de Orgon, Tartufo, Harpagon. Como todo espíritu genial el no solo refleja la vida sino que, posesionado de ella, crea vida por si propio, al reflejar tipos y sentimientos universales, como la fantasía y una variedad mirificas.
Moliere emplea el arma de lo cómico para combatir contra el del dragón que le obsesionaba: el ridículo. Como dice Chamfort, <>.
El no moralizo rígidamente; mostró tan solo en el espejo de la escena su propio rostro al moustro, que sin ello se negaba a reconocerse. Así, con Moliere vemos (citado de nuevo a Chamfort).
<>
Supo Moliere en su tiempo y en sus especiales circunstancias de poeta favorito no halagar el gusto o el mal gusto del gran publico, sino refinarle, enfrentarse con el llegado el caso, y convencer finalmente; así lo demuestra su actitud ante las vicisitudes por que paso su Tartufo. Moliere supo igualmente, como apunta el escritor RAMON Fernández, <>
En su afán innovador, hasta cuando, cumpliendo los regios deseos, tuvo que escribir obras , con pie algo forzado, mantuvo él la dignidad de su teatro, presentando, aún en esos casos, obras amables, gratas, pero siempre con tipos y pasiones humanos, vivos, sin incurrir nunca en vacuas frivolidades, salvándose del pastiche y de la ñoñería. Y cuando, al final, unió a sus obras , musitados por Lulli, inició con eso la ópera actual pero la ópera buena.
Su obra posee, esencialmente, un sentido de universalidad, como la de los grandes creadores. Menéndez y Pelayo lo dice con toda su autoridad al enjuiciar a Moliere: <> y en otra parte: <> Nada menos.
Fue igualmente grande como poeta que como prosista, en su amplio repertorio (que hoy tengo el honor y el placer de traducir íntegramente por primera vez al castellano). De sus treinta obras la mitad están escritas en prosa; entre estas, algunas de las importancias del avaro, el Burgués ennoblecido, el enfermo imaginario, el médico a la fuerza y las preciosas ridículas.
Algunos críticos creen que él empezaba por escribir sus comedias en prosa reservándose el versificarlas en tiempo oportuno (Moliere es de los pocos escritores en quien resulta cumplida la famosa sentencia del Polifacético, pero justa, hela aquí: solo considera ya bueno en verso lo que encontraría excelente en prosa).
Como poeta tiene Moliere esa genial facundia, que no significa descuido ni desorden, de los escogidos, y ese don del estilo. Teofilo Gautier, al referirse a la poesía de Moliere, lo explica con justeza: Moliere ha empleado una mezcla de todos los metros, extraordinariamente afortunadas, cruzando las rimas, acercándolas, alejándolas, triplicándolas incluso, según los efectos a producir. En los pasajes familiares aparecen con frecuencia los versos de siete u ocho sílabas y representa, hasta equivocare a uno, el paso pedestre de la prosa> en los pasajes más elevados los veros se alargan y hacen resonar con mayor fuerza su cadencia>>.
Trabajo Moliere desde sus comienzos hasta su muerte de un modo enorme, en su doble y ahincada vocación de autor y de actor. Repetiré que nuestro Lope es si más fecundo y completo que Moliere, pero no tenía en cambio, esa doble personalidad de creador de la obra y del personaje en la escena. Ese tremenda y ejemplar vocación le hizo a Moliere morir en las tablas, representando la ultima de sus obras.
Escribió con prisa, porque aquella actividad era en él congénita con su temperamento; Los días, la vida, le parecía tan cortos. Le censuraron sus enemigos en su época que rebajase, que faquinizase el teatro; pero en cuándo el elevado su estilo, aquellos mismos de tractores le adulaban como creador de farsa, le pedía una farsa> Injusticia y falta de visión de los contemporáneos con sus glorias pero Moliere seguía, con camino, haciendo la obra que le dictaba su propia personalidad, y nada más.
En su original variedad el supo dar a su obra todas las calidades teatrales. Así por ejemplo. El Burgués ennoblecido posee, como apunta Pierre Brisson, <>. Tienen casi todas sus obras un brillo inimitable, o mejor como dicen en Francia, un entarin en diable.
Que soberbio titilador es Moliere. Que acierto el de estos títulos gráficos rotundos rientes expresivos. El cornudo magnifico, el enfermo imaginario, las preciosas ridículas, el medico a la fuerza, la escuela de las mujeres (o de las esposas>>.
Moliere cree nuevos vocablos, invento expresiones que desde entonces se han popularizado, cobrando carta de naturaleza en los diccionarios. Así, al Bautizar con el nombre de Tartufo a su personaje, ha hecho que en Francia se denomine tartuferie a una acción hipócrita, falaz. Y las frases verso o prosa de la mayoría de sus comedias se repiten desde hace casi tres siglos en Francia, como si fueran verdaderas máximas, rientes y certeras.
Moliere no era en el fondo ni un espectro, ni un misántropo, ni un espíritu agrio; la vida se porto con el, exteriormente, con todo mimo (el mimo del favor publico, que empezaba en el rey y acababa en el ultimo espectador). Pero en su vida intima y entrañable amor, amistad, serenidad espiritual fue Moliere una madrastra. Ello le hizo ser, no seco ni malhumorado, si no melancólico, como distante de todo, en su final especialmente (desabuse, con esa exacta palabra francesa). Contemplando los expresivos y lo grados retratos suyos, obras de Mignard y de Fourniere, se advierte esa honda y noble melancólico, que vela su mirada y su boca, que se difunde sobre sus rasgos filonómicos. Era feo, si y esto hizo sin duda, que se distanciara de el una mujer del temperamento superficial de Armanda Bejart, su gran amor; pero su sensibilidad y su carácter du' ce , leal, sincero, generoso sin mencionar su talento), debían preserve un atractivo especial, hasta físico. Así, el gran Conde sentías la mayor estimación por Moliere y le hacia venir con frecuencia a su mansión, diciéndole que cuando llegara <>. Y proclamaba en publico: <>. En una ocasión, el propio Conde contesto durante al autor de un desdichado epitafio de Moliere, que tuvo la mala ocurrencia de venir a ofrecérselo, en señal de adulación <<>>.
Pero, por ley fatal, le hizo sufrir el amor, como a todos. Pues como expresa lapidariamente Voltaire al hablar de Moliere y de sus infortunios íntimos: Hasta tal punto es cierto que lo hombrees que están por encima de los demás por su talento quedan cercanos a estos por sus flaquezas>>.
No fue Moliere en su vida hombre de frase sentenciosas o divertidas, quizás por su carácter contemplativo, que le hacia más bien tímido y callado.
En Francia, la devoción que por el siente de siempre el gran publico y también la inmensa minoría dio lugar a la frase que Byron pone en labios de Guillermo Schlegal, el gran poeta y critico alemán de fines del XVIII: <> (precisamente en Alemania es donde se viene dando más importante y valor a la obra de Moliere: allí se fundo en 1879 la revista Moliere muscum para recoger documentos y escritores póstumos de Moliere y para comentar por medios y estudios y ensayos sus obras; y antes en 1670, hay que hacer resaltar la primera traducción al alemán de cinco obras de Moliere). Humorista, <>. Cuenta en su famoso Dinario que en la lista de los 20 libros que Capus afirmaba que debían llevarse a un isla desierta, figuraban, con el numero I. el Cándido de Voltaire, y con el 2, el casamiento a la fuerza, de Moliere.
Napoleón admiraba El misántropo y lo releía constantemente en sus campañas. Por el mundo entero se ha difundido la obra de Moliere quedo esto demostrada una vez más cuando, con ocasión de las fiestas celebradas, en París por el tricentenario de su nacimiento, estuvieron representadas brillantemente allí todo las naciones, grandes y pequeñas, de las cinco parte del mundo Porque como dijo muy justamente en su discurso el conocido Robert de Flers, <> (y la sonrisa compresiva y más entrañable, añadiría yo).
Terminare esta rápida ojeada copiando y haciendo mías las bellas palabras del justo y sensible Sainte-Beuve sobre el autor de Tartufo: <>.
Moliere Y ESPAÑA Hay un detalle (que he recogido en el Atardecer de la vida de Moliere) que debo subrayar ahora, por lo que significa en relación con las fuentes de algunas obras Molierescas: en el inventario de sus muebles y enseres hallados en su piso de la calle de Richelieu después de su muerte figuraban, como recordara el lector, <>.
En aquella época fine del siglo XVI y postrimería del XVII la influencia española en la esfera europea del arte y de las letras es innegable y notoria, como todos saben. Nuestros escritores de la Edad de Oro Cervantes, Lope, Calderón, Quevedo, en primer término irradiaban su estilo, su manera, su gigantesca personalidad sobre el mundo. En especial, por razones de vecindad y hasta de política (pues no en balde de reina Ana de Austria era español y Luis XIV se caso con la hija de Felipe IV , en Francia no solo estaba de moda terminantemente lo español, sino que los grandes ingenios galos tenia como un gran honor nutrir su cultura en nuestra letras y trasplantar a su país, a veces en forma de simple imitación, algunas de las obras españoles más resonantes y celebradas, Viardot lo apunta, acaso con hipérbole, repitiendo las palabras de lord Holland; Si Lope de Vega no hubiera escrito, las obras maestras de Corneille y de Moliere no habría existido jamás>>.
Moliere no quiso sustraerse a esa influencia, que revela, por otra, parte su certero instinto de poeta y de hombre de teatro. Por eso, el critico Martinenche, en su libro Moliere y el teatro español, escribe. <> Claro es que, como añade ese mismo escritor más adelante, <>. Moliere. Pues buen conocedor y mantes del teatro español, lo tuvo presente como fuente de inspiración. Así se han señalado numerosas antecedentes de obras suyas que se hallaban en algunas de nuestros ingenios. el mayorazgo, de Solórzano es quizá el antecedentes de las preciosos ridículas, El desdén con el desde, de Moreto, de su princesa de Elido; su Tartufo tiene esos de la hija de Pierres y celestina, de salas Barbadillo, y el en hay escenas como trasplantadas de el perro del hortelano, de Lope, e igualmente de Marta de piadosa, de Tirso de Molina; Don Juan o el festín de piedra( Moliere tomo sin duda equivocadamente convidado por convite o festín) es un trasunto de el burlador de Sevilla; en el Misántropo existían resonancias de el escondido y la tapada, de Calderón; en el avaro se advierte la influencia de el castigo de la miseria de María de Zayas y Sotomayor, y en la escuela de las mujeres, de la comedia de Lope el acero de Madrid; las sabihondas recuerdan a veces la vengadora de la mujer de Lope, y también no se juega con el amor de Calderón. Y hasta el enfermo imaginario trae a la memoria entre bobos anda el juego de Rojas podrían continuarse los ejemplos, pero creo que con los anteriores basta.
Aunque a la inversa haga ciertos críticos que, basándose, naturalmente en la cuestión de fechas, creen que algunas obras españolas fueron inspiradas por la semejante de Moliere.
Aparte de estas fuentes de inspiración cabria trazar ciertos paralelos entre muchos de los personajes de nuestro clásicos y los creados por Moliere. Así por ejemplo entre los graciosos, tan dilectos a Lope y a otros autores y los criados tapiceros e imaginativos de Moliere también podría encontrar se un paralelismo entre el poeta Francés y nuestro y genial humorista Quevedo. Ambos lucharon denodada y mordazmente contra el cultismo y el culteranismo español y contra el Bel Sprit a Ultranza o el presiscionismo ridículo franceses, respectivamente los dos se burlaron así mismo despiadadamente de los galenos. Quevedo escribió un intermedio, el medico, en el que pudo inspirarse Moliere, y donde aparece un doctor como tributario - mejor aún, como contribuyente- de la muerte. Y el Quevedesco Bras Mojón dice: al fin hablemos de vivir matando a fe que es buen oficio si nos dura.
También en la comedia de Corsario a Corsario, de Lope el criado menudo habla de los doctores burlescos en enfermo imaginario: Claro es que Moliere si supo buscar esos antecedentes inspiradores en nuestros más preclaros ingenuos no por ello perdió ni una de sus cualidades especiales. Creo como expresa elocuentemente Chateaubriand en la frase que he escogido <>. Y la mayoría de las obras de Moliere son inimitables en su estilo, en su fondo en esa perfecta trabazón del interés con la risa y el sentimiento (el tiempo lo ha corroborado).
También a él le debieron y a el acudieron algunos de nuestro más celebrados autores. En la larga lista de traductores de las obras de Moliere al castellano, que incluyo en la bibliografía Molieresca; vera el lector como fue transplantando a España, y a veces imitado francamente por ingenios tan castizos, sin embargo, como Don Ramón de La Cruz y Moratin. Un académico nada sospechoso de afrancesado como el señor Cotarelo escribe sensatamente, refiriéndose, por cierto a la influencia de Moliere sobre Don Ramón de la Cruz: <>. Y más adelante: <> proclamando constantemente en todos los países, desde hace ahora doscientos setenta y dos años, el poeta cómico, el creador de caracteres por antonomasia.
Una palabra finalmente, sobre estas traducciones de las que soy absolutamente responsable en sus defectos, ya que las bellezas son del original naturalmente. Como siempre desde mis años juveniles. Que se van ya esfumando melancólicamente en la bruma del pasado, he intentando, como digo al comienzo, en largas jornadas de labor, traducir al castellano con interés y fijeza renovados no verter o arreglar, estas obras completas del perenne clásico francés (Que me ha habido el placer y el honor repito también, de ser el primero en presentar en nuestra lengua en su absoluta totalidad), sacando con todo cuidado, con admiración continua, la impronta de estas monedas de oro Molierescas, que siguen teniendo el mismo curso a través del tiempo, la mejor cotización en la bolsa literario mundial.
Debo advertir que, manteniendo el criterio adoptado ya honradamente después de la larga maduración, he preferido traducir las obras en verso de Moliere (aproximadamente la mitad), en prosa, como he hecho ya con otras obras poéticas (las de Oscar Wilde, Ultimamente).
Con ellos sigo el criterio de varios traductores entre los citare al ejemplar y concienzudo escritor Astrana Martín, al poner exacta y bellamente en castellano las obras completas de Shakespeare. Ya se que al hacerlo así habrán perdido forzosamente lozanía, aroma y color del cautivador parterre Molieresco; pero será en cambio más verdadero y fiel el trasplante de su dibujo de su contorno de la bella literalidad (en el mejor sentido de estas palabras) original. Por bien que se traduzca en verso, aún que haga ese labor un poeta autentico, las necesidad de rima o de la métrica desvirtúan, a mi juicio al traducir, trasforman casi por completo el original, convertiéndole en una obra nueva distinta, que solo semejanzas puede guardar con el texto traducido.
Esto es para mi evidente, lo corrobore siempre las realidad y podría demostrarse de un modo casi matemático; y lo se además, por haber hecho alguna vez esa experiencia.
He utilizado y consultado para mi traducción varias ediciones: la de Les Euvres completes de Monsieur de Moliere, revues, corrigées et augmentées. A.Toulouse, Chez Jean Dupuy, Marchand Libraire. Dom. Deselassan, Imprimeur de Université, et Jean Fr. Cass nove , Marchand Libraire MDCXCVII. Avec permission. (8 vols. in 8) (Edición de mi pertenencia, considero como un pequeño tesoro, también los escritores de escasos medios tenemos a veces estos bienes como único capital); edición Euvres de Moliere. Nouvelle edition. a Londres. MDCCLXXXIV (9 vols in 8); edición cuidada y concienzuda, dirigida y prolongada por Auge secretario perpetuo de la academia Francesa, Euvres completes de Moliere, precedees d'une notice sur sa vie. Vignettes d'apres Horace vernet, Hersent, Desenne, Johannot, etc. Paris Furne et Cie, Libraires editeurs MDCCCLI (I vol. in folio); la edición Larousse teatre complet de Moliere notices et annotations par Th. Comte, agrege de l'Universite (8 vols. en 4 con grabados y fotografias, fuera de texto. 1936-37. Paris), Por ultimo la más moderna, confeccionada con bello esmero de sus notas, comentarios, tipografías y presentación, de la Pleiade (París Moliere. Euvres completes, 2 vols in 4).
He tenido también a la vista otras para consulta de léxico variantes, etc. He procurado aclarar para el lector español los numerosos muchas, del texto expresiones, desusados muchos, del texto Molieresco, por medio de notas comentarios; sin abusar de este sistema explicativo para no interrumpir la lectura más que el caos necesario. Mi conciencia profesional está tranquila. Ninguna noche, a descansar después una jornada de este largo trabajo- lleno de secretos y espinas he recibido la visita del espectro de Moliere, apareciendo para vituperarme por alguna demasía con sus obras o para llamarme delear, represaría muy apropiada de un fantasma de su categoría. Que disculpe el lector español, atento y agudo los defectos y torpes de mi trabajo en gracia a mi renta y ambiciosa intención. La empresa era seguramente superior a mis dotes y solo a fuerza de interés y de fijeza he podido coronar.
Y nada más. adéntrate ya, lector, en estas paginas que te esperan repletas de los mejores hallazgos, rebosantes de la gracia y el atractivo de una obra imperecedera te sentirás aumentado interiormente, fortalecidas tus culturas literarias y tu sensibilidad por las mejores vitaminas del arte, enriquecido con nuevos estados de animo, ante este despliegue de escenas, varias, mirificas, de un teatro que, como el de Moliere cobra su valor a través del tiempo, y si se añejo como el más exquisito campaña, no se descompone ni presenta posos que lo enrancien. Teatro el suyo que conserva valores literarios y humanos eternos, en contraste con tantas obras modernas, que pasan y se marchitan pronto, desvaneciéndose en el olvido. Las de Moliere. Como comprobaras son inolvidables. Agradaron y removieron a aquellos espectadores de su tiempo- sombras y polvo ya, que le dieron representar a el - como agradan y remueven al publico y a los lectores contemporáneos nuestros; prerrogativa envidiable de las verdaderas obras de arte cuya actualidad se renueva adquiriendo nuevos destellos destino aspectos por la inmarcesible calidad de su contenido.
JULIO GOMEZ DE LA SERNA.
MADRID 1944-45.


RESUMEN CRONOLOGICO DE LA OBRA DE MOLIERE SEGUIDO DE UN EXTRACTO BIBLIOGRAFICO, TRADUCCIONES, NOTAS, CURIOSIDAD, COETANEOS FAMOSOS DE MOLIERE, ETC.
1621. Enero, 22- Casamiento de Juan Poquelin con María Cresse.
1622. Enero, 15- Bautizo en París de Juan Bautista Poquelin.
1631. Abril, 2- Juan Bautista Poquelin es nombrado <>.
1633. Mayo, 30- Juan Poquelin se casa en segundas nupcias con Catalina Fleurette.
1635. Enero, - Juan Bautista Poquelin empieza sus estudios de humanidades en el colegio de los jesuitas de Clermont.
1637. Enero, - Juan Poquelin habita en el pabellón de los monos, calle Saint-Honore.
Setiembre, 18 - Juan Bautista Poquelin presta juramento como sucesor de su padre en el cargo de tapicero ayuda de cámara real.
1639. Diciembre, - Juan Bautista Poquelin (Moliere ) termina sus estudios en el colegio de Clermont. Sigue con Chapelle, Cyrano de Bergerac y otros las lecciones del filósofo epicúreo Gassendi.
1641. - Se licencia como abogado.
1642. abril, 1- Moliere acompaña a la corte en el viaje de Luis XIII a Narbona como tapicero y ayuda de cámara; regresa el 23 de Julio. Traba por entonces amistad con la familia Bajartd o Berjart.
1643. Enero, 6- Moliere renuncia a la sucesión en el cargo de su padre.
Mayo, 14 muere el Rey Luis XIII.
Mayo, 30 contrato de la sociedad <>
Setiembre, 12 - Abriendo del juego de pelota de los metayers por 3 años.
Octubre , - <> representa en Ruan (Polieucte, le menteur y la mort de Pompée, de Corneille).
1644. Enero, I- Inauguración en París del <>
Junio, 28- Juan Bautista Poquelin firma de Moliere por primera vez en un contrato.
Diciembre, 19 - <> abandona el juego de pelota de metayers.
1645 Enero, 8 - Reapertura del Ilustre Teatro en el juego de la pelota de la cruz negra en la porte Saint - Paul.
Agosto, 2 - Moliere es encarcelado en el Chatelet por deudas hasta el 5.
Diciembre, - La compañía del Ilustre Teatro sale de París
1646. Moliere y sus amigos se unen con la compañía de Ch. Du Fresne, protegida por el duque de Esperno, gobernador de Guyena. actúa Moliere en Burneos, agen y Toulouse. y en los años sucesivos visita a Nandez, Poitiers, Angulena, Pézenas (donde redaccta y firma un recibió- su único autógrafo que ha quedado - de 4000 libras otorgado por los señores Estados generales).
1653. Marzo, - Primer estreno de una obra completa de Moliere, L'étourdi (El atolondrado), en Lyon.
Setiembre, - La compañía de Moliere es llamada a la Grange-des-pres, recidencia del príncipe del Conti, toma después el nombre de la compañía del señor príncipe de Conti.
Nuevas campañas teatrales durante 3 años, de Moliere con su compañía por diversas Provincias y ciudades (Montpellier, Narbona, Vienne, Delfinado, etc.).
1656. Febrero, - Moliere actúa en Narbona- Burdeos y Beziers.
Diciembre, - estreno de Le Dépit Amoureux (El Despecho amoroso) en Beziers.
1657. Mayo, 15 -el príncipe de Conti le prohibe a la compañía que sigue ostentando su nombre.
Noviembre, - Moliere conoce al pintor Mignard de Aviñón.
1658. Abril 30 - La compañía de Moliere actúan en Rúan y luego en París.
Octubre 24 - Moliere al frente de su compañía le representa ante reyes y la corte, en la sala de las guardias, del antiguo Louvre, nicomenez, de Corneille y una farsa suya que se ha perdido, titulada el Doctor enamorado.
Noviembre, 2 - La compañía de Moliere debuta ante el público en el teatro de Petit - Bourbón toma el nombre de la compañía de Monsieur, hermana única del Rey.
1659. Noviembre, 18 - Estreno de Les précieuses ridícules en la misma representación y después de la tragedia china de Corneille.
1660. Mayo, 28 - Estreno de Sganarelle.
Junio, 3 - Casamiento de Luis XIV con María Teresa de Austria.
Octubre 11 - Moliere pasa del teatro Peetit Bourbon, derivado para efectuar las obras de la columnata de Louvre al teatro de Palais Royal.
1661.
Febrero, 4 - Estreno de Don Gracia Navarra.
Marzo, - Muere el Carnenal Mazarino.
Junio, 24 - Estreno de L'Ecole des maris.
Agosto , 17 Estreno de Les facheux ( los inoportunos ) en Vaus, en la residencia del superintendente fouquet.
Agosto, 25 - segunda representación del Les Facheux en Fontainebleau ante la corte, aumentada la obra con la escena del cazador.
1662. Enero, 23 - Contrato de esponsales entre Moliere y Armanda Berjart hija (oficialmente hernmana de Magdalena.)
Febrero, 20 - Casamiento de Moliere con Armanda Berjat en la iglesia de San Germain L'Auxerrois, de Paris.
Marzo, de 8 al 14 Moliere y su campaña actúan en San Germain ante la córte.
Diciembre, 26 - estreno de L'Ecole des Femmes.
1663. Moliere recibe mil libras de pensión de Luis XIV. Escribe entonces la poesía Remenciment au roy .
Junio, 1 - Estreno de la Critique de L' Ecole des Femmes.
Octubre, 3 - estreno de L'impromptu de versailles en versalles.
1664. Enero, 19 - Nace Luis, primer hijo de Moliere.
Enero, 29 - Estreno de Le Mariage Force (casamiento a la fuerza) en el Louvre ante el rey.
Febrero, 28 - Bautizo de Niño Luis hijo de Moliere, en San Germain L' Auxerrois. Padrino el rey; Madrina , madame su cuñada.
Mayo, 8 - Estreno de la princesa d'Elide en Versalles.
Mayo, 12 - Representación de los tres primeros actos de Tartufo, siendo seguidamente prohibida su obra.
Agosto, 4 - Lectura de Tartufo en Fontainebleau ante el Cardenal Chigi, sobrino y Legado del Papa Alejandro VII.
Agosto, 31 - Primer memorial de Moliere sobre su Tartufo.
Setiembre, 25 -representación de los 3 primeros actos de Tartufo en Villiers- Cotterets residencia de Monsieur.
Noviembre, 10 - muere el niño Luis Primer hijo de Moliere.
Noviembre, 29 - Primera representación de Tartufo en 5 actos en Raincy, casa de campo de la princesa paltina por deseo del conde.
1665. Febrero, 15 - Estreno de don Juan Ou Le festin de Pierre, obrar que prohibe la autoridad a las 15 representaciones.
Agosto, 3 - Nace Esprit - Magdalena hija segunda de Moliere.
Agosto, 14 - La compañía de Moliere pasa a ser <>.
1682. Edición en ocho volumen de las obras de Moliere por de la Grange y Vivot.
1700. Noviembre, 30 - Muere Armanda Bejart.
1723. Mayo, 23 - Muere la única hija de Moliere, superviviente a su padre, esprit - Magdalena, casada con el señor de Montalant.

EXTRACTO BIBLIOGRAFICOS

ALGUNAS DE LAS PRINCIPALES EDICIONES DE LAS OBRAS DE Moliere.
1673. Las obras del señor de Moliere. Barbin. siete vols. en 12 (con frontispicio de Fr. Chanuveau).
1682. Obras del señor de Moliere. Denys, Thierry y Baebio. Ocho vols. en 12 Ediciones de la Grange y Vivot, con las estampas de Brissart, Grabadas por J.sauve.
1734. Obras de Moliere compañía de los libreros. seis vols. en 4 edición de F.A. Jolly, con las estampas de Boucher.
1765. Obras de Moliere. Amsterdam, seis vols. en 12. Primeras edición en que aparecen incluidos la vida y los sumarios de Voltaire.
1819-25. Obras de Moliere. Desoer. Nueve volúmenes en 8 primera edición conteniendo e texto integro original; comentarios de Auger.
1824-26. Obras completas de Moliere procedidas de una noticia sobre su vida por Auger, secretario perpetuo de la Academia Francesa con las viñetas de Horacio Vernet, Hersent, Desenne, Johannot etc, Paris. fuerne y Cian Libreros editores. un Volumen en folio, 783 paginas a dos colores.
1873-1900. Obras completas de Moliere. Hachette, trece vols. en 8 colección de los Grandes Escritores francesa. (Los tomos I al IX contienen las obras. Eugene Despois ha anotado los tomos I-III y las dos a partir del tartufos como IV las notas y comentarios son de Paul Mesnard, quien es también autor de la Nota biografía que compone el tomo X. El XI esta ocupado por la bibliografía de Arturo desfeuilles; los tomos XII y XIII, por la Gramática y el Léxico, de Arturo y Paul desfeuilles) UN pequeño Album en 4 contiene diversos retratos, frontispicios originales facsiles, etc.

PRINCIPALES BIOGRAFIAS
El Registro actor de la compañía de Moliere Carlos Varle de la historia de Grange, contiene sin interrupción la historia de la compañía durante veintiséis años, desde el 28 de Abril de 1659 al I de setiembre de 1685. se titula extracto de los ingresos y negocios de la compañía desde pascuas del año de 1659, pertenecientes al señor la Grange, uno de los comediantes del Rey. Representa este registro el documento más veraz e interesante en torno a la vida de Moliere. Se hizo una preciosa reedición de las obras completas de Moliere de 1682.
La famosa comediante o historia de la Guerin, anteriormente esposa y viudc